Trance, Shetland, Dates, Twisted, Ray Donovan, Modráček
Trance es la última película de Danny "el de Trainspotting" Boyle. Es un thriller que parte de una escena perfecta de cinco minutos, un atraco, y que luego va perdiendo fuelle según avanza y empieza el juego de manos del guión. El protagonista (McAvoy) es un ladrón amnésico que no recuerda dónde ha escondido un cuadro robado, por lo que sus compañeros, tras intentar otros sistemas menos elaborados, lo obligan a acudir a sesiones de hipnosis para que le devuelvan su memoria. Empieza entonces un baile que busca engañar al espectador, sin éxito: las pistas son visibles y hay clichés que están por encima del bien y del mal. Así, pasan los minutos y la historia se desinfla sin remedio.
Fallida.
Shetland es un estupendo policiaco británico de dos capítulos. Se pueden imaginar el argumento: en una pequeña aldea escocesa ocurre un asesinato y todo se pone patas arriba, los sospechosos parecen muy sospechosos y el jefe de policía investiga para disgusto de todos, sacando a la luz historias familiares que nadie quiere recordar. Muy fan.
Dates es una pequeña marcianada inglesa orquestada por el creador de Misfits. En cada capítulo dos personajes tienen una cita a ciegas, se conocen, meten la pata, se incomodan, se disculpan, cuentan sus cosas, se tiran el pisto, bromean y, a veces, intercambian fluidos. Parece imposible que pueda salir nada de ese esquema pero los guionistas lo consiguen.

Twisted puede ser cualquier cosa. En una pequeña comunidad americana un niño mata a su tía, nadie sabe por qué, y es encerrado en un correccional durante cinco años. Pasado ese tiempo vuelve al pueblo y se reencuentra con sus antiguos amigos de la infancia, que no quieren verlo ni en pintura. Es decir, es un drama adolescente con giro criminal que, errr, yo qué sé, el primer capítulo es bastante divertido pero sólo Dios sabe cómo seguirá la cosa.
Ray Donovan es una serie de género negro cuyo protagonista (Liev Schreiber) está casado y tiene dos hijos estupendos. Si no fuese por su tendencia a olvidar lo primero y por los tarados de sus hermanos la cosa no tendría ni pies ni cabeza. Bueno, no es que tenga mucha pero es una serie estupenda para ver en lugar de esa del perro policía, a condición de que la echen los domingos por la tarde. No es malísima pero sí fallida. Además, yo no quería ver a Jon Voight en ropa interior.
La promesa de Kamil Modráček es una novela de Jiří Kratochvil, autor checoslovaco que cuenta una historia imposible, absurda y genial que transcurre en Brno durante la represión comunista. Es complicado contar nada del argumento sin destrozar la historia, así que no anticipo nada.
La construcción de la novela es, eso sí, una pequeña maravilla. Kratochvil juega con diferentes tiempos y narradores para controlar la información que nos da y cuidar que hasta el final no conozcamos todos los entresijos de la historia. Muy buena y muy recomendable. Además, transcurre en los años cincuenta, lo que es siempre un plus.





