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Miscelánea.

Thursday, October 30, 2014

PeT nº 271 (¡fiesta!)

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Tuesday, October 28, 2014

Equalizer, Hércules, Drácula

The Equalizer, protagonizada por Denzel Washington, es una película que cuesta distinguir de un millón de películas similares sobre villanos de barrio, pobres chicas indefensas y venganzas imposibles. Entretenida, sobre todo porque Denzel mata fría y profesionalmente con cualquier cosa que tenga a mano, ya sea un sacacorchos, un vasito o un saco y una tira de alambre. En unos días ya no recordaré haberla visto.

Hércules, con Dwayne Johnson, se aleja tanto del mito que olvida a los dioses la mayor parte de la historia y se hace un lío con las fechas, pero resulta una película entretenida con un par de momentos de épica garrafón.

Podría ser peor, podría ser la versión del año pasado o la historia de Disney.

Hay algo profundamente molesto en el tratamiento reciente de la mitología griega en el cine americano: les da vergüenza, creen que los espectadores no van a tragar con una versión seria de los mitos y tienen pánico a las bajas taquillas. ¿Su solución? Hacer versiones masticadas, repletas de oropel o de barro, con dioses exageradísimos o sin ellos, de tal modo que siempre resulte obvio que Zeus no estuvo aquí. Da casi la sensación de que Hollywood temiera demandas por paganismo.

La cuestión es que hacer versiones alternativas de los mitos sería perfecto siempre que hubiera algunas películas canónicas de referencia, que no es el caso. La parodia, la sátira, el relato paralelo, la versión del villano, la ucronía, la oscuridad y el papel de plata deberían venir después. ¿Alguien entendería que se hubiera rodado Wicked antes que El Mago de Oz? ¿Verdad que no? Pues eso es lo que no deja de ocurrir con Heracles, Odiseo, Perseo, Teseo, Belerofonte, Ganímedes, Pan, Artemisa o Cástor y Pólux.

Bueno, podemos dejar en paz a Ganímedes.



Drácula es un pastiche que tiene buena intención pero que se queda cortísimo. La idea de contar el origen del mito de Drácula enlazándolo con el personaje histórico de Vlad Tepes es buena. Los mimbres estaban ahí, sólo había que trenzarlos con cierta gracia y ritmo, pero la película no llega nunca a ser convincente. Peor aún, los villanos otomanos resultan odiosos, planos y chulescos, cuando todos sabemos que sin un buen antagonista la acción no funciona. Dominic Cooper, ¿en qué estabas pensando?

Eso sí, cómo me gusta Charles Dance haciendo cualquier cosa.

Tepes es, por cierto, un personaje desaprovechadísimo. Es una pena que su conexión literaria con Drácula no parezca permitir que se cuente su historia sin más. (Por otra parte, quizás habría caído en el olvido de no ser por el vampiro).


Tres películas prescindibles. Gástense el dinero en las que reseñé hace una semana.

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Thursday, October 23, 2014

PeT nº 270 (Los Hijos de Ur)

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Tuesday, October 21, 2014

PeT nº 269 (haciendo familia)

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Monday, October 20, 2014

Perdida, La Entrega, Relatos Salvajes...

Perdida es la última película dirigida por David Fincher y, por lo que he podido leer, está recibiendo críticas muy polarizadas. Hay quien opina que es un telefilme y hay quien ha disfrutado enormemente esta peliculita retorcida y malvada. La premisa la habrán leído por ahí: una señora desaparece y poco a poco todos miran al marido como al probable asesino. La policía comienza su investigación, el marido se estresa, los suegros desconfían, los vecinos ponen mala cara... Es decir, ocurre lo que uno puede esperar de un planteamiento semejante.

Entonces hay un pequeño giro argumental y comienzan el infierno y las risas, que van aumentando según Fincher retuerce el pescuezo de los espectadores.

Bueno, yo me reí mucho, los señores viejunos sentados a mi alrededor no tanto.

La entrega es una historia de género negro que cruza un par de atracos mal hilvanados con fracasados de barrio, mafiosos albanokosovares poco amigos de dar explicaciones, algunos inocentes y toneladas de pasado que nadie quiere airear. No sólamente es buenísima sino que además se despide Gandolfini de este mundo y sale Tom Hardy con un perrito pequeño.

Muy muy recomendable.



Relatos salvajes es una gozada, un festival de mala leche, esperpento y humor negro repartidos en seis cortos maravillosos sin más tema común que la miseria humana. Venganzas frías y calientes, arrebatos, locura suicida, entrañable inmoralidad, homicidios, infidelidades, desgracias, abogados y todo aquello que te hace salir de la sala con una sonrisa y ganas de vivir.

Imprescindible para seres humanos y demás entes de calaña similar.

PS: Acabo de recordar que también he visto Un viaje de diez metros, película perfectamente olvidable que no funciona como melodrama ni como comedia. Se queda en una tierra de nadie donde no hay humor ni amor suficientes para levantar una historia que suena a mil veces vista. Ni se acerquen a menos que les gusten las películas sobre cocineros, los paisajes franceses o Hellen Mirren.

Por cierto, ¿tanto costaba traducir "cien pies" como "treinta metros"?

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