¡Los mayas lo sabían!
Fuimos al cine tres personas. Una quería ver un gran despliegue de efectos especiales. Otra iba para integrarse en el selecto grupo de Profesores Guays de mi colegio. Yo iba a escuchar cosas como:
¡Los mayas lo sabían!
¡Los neutrinos están calentando el centro de La Tierra!
¡Hay una sobrepresión de ochenta pascales!
Y lo conseguí completamente, claro. De hecho la cosa fue aún mejor ya que los mayas lo sabían "desde hace miles de años", y los neutrinos antes "habían mutado en una partícula elemental diferente". Lo de la sobrepresión me escama un poco porque me cuesta creer que el equivalente de un dedo empujando un poco pueda contribuir mucho a romper el titanio. Seguro que es cosa de los dobladores. Crucemos los dedos.

2012 es un despropósito de inicio a fin. La premisa inicial es científicamente tan ridícula que hace que Armaggedon y El Núcleo parezcan tesis doctorales. Los diálogos son de chufla, los personajes insuficientes y la testosterona desplegada (un must be del género) no llega al nivel de una chufa. Si algo salva a la película es que es tan mala que puedes reírte de ella. Por ejemplo:
-El doctor plástico Gordon va siempre vestido para operar.
-El Antonov despega en unos quinientos metros.
-La nube piroclástica es menos veloz que un biplano.
-Un biplano es menos veloz que un escritor de CF.
-La cobertura de los móviles no se pierde jamás, ni siquiera bajo tierra.
-Es posible cruzar un estado en biplano.
Y, lo mejor de todo: El Buenismo Mata.
Si no se lo creen, vean la película y observen con atención todo ese final con las compuertas que se abren, que no se cierran, que si muere gente, que si no... Si alguien lo ha visto o carece de miedo a los spoilers, que siga leyendo.
Hechos Buenistas: Unos polizones se cuelan con ayuda de un currito. Un científico mordido por Roosevelt(1) da un discurso. Unos mandamases abren unas compuertas.
Consecuencias: Un polizón muere al abrise las compuertas. Las compuertas se atascan con el cadáver y un cable. Con las compuertas abiertas la nave no funciona y están a punto de morir doscientas mil personas.
Hecho Heroico: El protagonista acaba desfaciendo el entuerto que él mismo había contribuido a provocar al colarse en el barco. Hago hincapié en que retira a tirones un cable que ha logrado detener toneladas de maquinaria hidraúlica: el protagonista es, probablemente, un Terminator de la serie T-800.
Veredicto: 2012 es malísima pero no puedo condenar del todo una película que, pese a todo, logra el body counter más alto que recuerdo al redactar estas líneas: matar unos seis mil quinientos millones de personas en veinticuatro horas no es algo que suceda en demasiadas películas.
¡Qué grande y qué malo es Roland Emmerich!(2)
(1) Obviamente, no Theodore sino Franklin Delano.
(2) Dios santo, acabo de ver (otra vez) 10.000 en la televisión. Qué espantosamente cutre y maluta que es. Estoy empezando a valorar a los directores que son capaces de realizar escenas de épica-garrafón. No es tan sencillo como parece: a Emmerich no le sale.
PS: ¿Era necesario hacerle ese peinado tan espantoso a Amanda Peet? ¿El director la odia acaso? ¿No le gustó en Studio 60?





