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Miscelánea.

Saturday, August 5, 2017

Clases para adultos

Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa. Por contra, si eres pobre, lo que necesitas son cursos intensivos para aprender cosas.

El primer día de clase siempre es especial porque determina cómo te va a ir todo el curso. A quién conoces, con quién te sientas, en qué fila te sitúas... Según sean tus elecciones podrás charlar en clase, dormir, coger notas, jugar al Apalabrados, montar jarana o hacer ejercicios sutiles para mantener a raya tus contracturas, torceduras y luxaciones. El segundo día es especial por lo mismo. Y el tercero, y el cuarto... Pero hay un momento indeterminado a partir del cual ya no puedes rehacer el roto del primer día. Si no te gustaba sentarte con esa gente haberlo pensado antes, tío melón.

Sabiendo que apenas había hablado con un puñado de personas el día anterior, cuando nos reunieron en grupos para darnos instrucciones, lo mejor sería llegar de los primeros, sentarse en cualquier parte y esperar que alguien me hablara (o no). Si eso casi funcionó en primero de BUP no veo por qué no iba a casi funcionar de nuevo ahora.

La sala era un trapezoide mal diseñado. La pared más amplia estaba cubierta de un ventanal gigantesco cubierto por cortinas. En frente, un poco de cualquier manera, había un estrado, una pantalla para proyectar didácticas presentaciones y una mesa alargada con butacones de apariencia cómoda. Entre las cortinas y el estrado, cinco filas de sillas con respaldos y asientos del mejor plástico que pueda comprarse en el sureste asiático. En total unos setenta asientos preparados para acoger a setenta y dos alumnos y algunos profesores. Llegando a primerísima hora te encontrabas un puñado disperso de asociales que habían tenido la misma idea que tú.

Por supuesto que no voy a sentarme con esa gente. Si están solos será por algo. ¡Gentuza, psicópatas, lumpen proletariat!

Menos mal que nunca salgo de casa sin el kindle.




Una vez sentado (penúltima fila y escorado a la izquierda, más o menos lo mismo que cuando voy al cine), sólo era cuestión de ir viendo cómo llegaban mis compañeros... En grupos. Qué gente tan sociable. Qué ruidosos. Cuántas sonrisas. ¿Por qué parecen tan felices? ¿Qué saben de estos cursos que yo no sepa? ¿Acaso los desayunos son gratis? Ahí llega una chica que vi ayer en el mismo avión que yo. Ahí va un grupo de cheerleaders con melenas y actitud de anuncio, directas a la primera fila. Aquí se acercan un grupo de chavales con pinta de haber ganado la Super Bowl. Oh, vaya, los chicos sudamericanos con los que coincidí ayer. ¿Serán pro-Kissinger? ¿Se lo pregunto a alguno? Mejor no. Voy a hacerme una bola por si no me recuerdan.

—¡Hola, qué tal, nos conocimos ayer!
—HOLA, HUMANOS, BUENOS DÍAS. ¿HABÉIS VISTO QUÉ CALOR HACE? ES EL SOL, CON SU LUZ.

Hijos de Satán, me han descubierto.

Acabadas las presentaciones aparecen unos señores con pinta de ancianos enrollados y nos explican por qué estamos allí. Parece ser que necesitamos estar unas dos semanas escuchando interesantísimas exposiciones sobre diversos temas. Nos van a venir fenomenal y vamos a aprender mucho. El Grupo Pelazo parece tomar nota. Los All-American hacen bromitas desde la quinta fila. Igualito que en primero de BUP.

Necesito un Plan B.


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Sunday, July 23, 2017

Relatos de la Atlántida

Nuestro héroe llega desde el Profundo Sur y busca acomodo temporal mientras empieza su Aventura De Hacer Otras Cosas.

—Mami, ya estoy aquí. Ya he recogido el coche y ya tengo dónde quedarme durante unos días.
—¿Sí? ¿Y estás en la isla correcta y no has perdido nada por el camino ni nada?
—Exacto. He mejorado mucho con la edad.
—Estoy muy orgullosa de ti, hijo mío, por fin te vas de casa.
—Mami, me he ido ya varias veces antes.
—Pero siempre vuelves, ¡y así no hay modo de apartar los muebles, tirar libros viejos y pintar el piso!
—¿Que has tirado QUÉ?
—Libros. Libros míos de la UNED.
—MIS LIBROS.
—No, no, eran MÍOS.
—Eran tuyos pero ahora son MÍOS porque los adopté yo y les di una nueva estantería.
—Seguro que no sabes ni dónde estaban.
—En el mueble grande de la terracita, justo entre la Enciclopedia de Economía y la Historia Del Profundo Sur.
—Ah, sí, bueno, DA IGUAL porque ahora esos libros son de los señores que se llevan el papel reciclado.
—ESTOY LLORANDO LÁGRIMAS DE SANGRE.
—Eso está bien, eso es salud.
—...



—Y aparte de este DRAMA, ¿qué tal? ¿Estás aprendiendo mucho?
—Sí, sí, muchísimo. Tengo dos semanas de cursos apasionantes.
—¿De lo tuyo?
—No, pero casi. He tenido un curso de Ver Radiografías, otro de Imposición de Guardias, otro de No Robar Datos De Pacientes, otro de Interpretación De Posos De Analíticas, otro de Bienvenido Al Electrocardiograma, otro de Nunca Decimos Cáncer Sino Neoplasia, otro de Protección Frente A Los Fármacos Oscuros...
—Vaya, ahora ya sé a quién preguntarle cuando esté enferma...
—¿A mi primo el ginecólogo?
—Eso es.
—¿Y cuándo pasen estas dos semanas?
—Ni idea, Dios proveerá.
—¿Y dónde te estás quedando?
—En el sitio más barato que he encontrado.
—¿Y el coche?
—Aún no lo he estrellado.
—¿Y no echas de menos el trabajo de profesor?
—JA.
—Pues ya sólo me queda preguntarte una cosa antes de colgarte y ponerme a hacer la comida.
—...
—¿Te han dado ya un pijamita de ésos de pasearte por el hospital?
—¡Sí!
—¡MI HIJO QUERIDO!





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Friday, May 19, 2017

¡El mar, la mar!




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Thursday, May 18, 2017

Las series nuevas que no has visto este año

Hace mucho que no reseño nada así que voy a centrarme en lo que me ha gustado mucho y pasar del resto.

Legion es la historia de David Heller, el hijo bastardo y secreto de Charles Xavier, pero contada de tal modo que nos importa un comino si estamos en el universo Marvel o en otra parte. La serie es una locura pop, con una estética setentera y alucinógena absolutamente adictiva, que transcurre muchas veces dentro de la mente del protagonista, un mutante casi todopoderoso infectado con una presencia parásita misteriosa... o simplemente esquizofrénico. Durante los primeros capítulos apenas se sabe qué está pasando. ¿Lo que estamos viendo es real? ¿Es un sueño, una ilusión? ¿Es un flashback? ¿Un recuerdo implantado? ¿Esos personajes son de verdad o son producto de la mente de Heller...?
Luego, según avanzan los capítulos y la serie se vuelve más aterradora, vamos poco a poco montando el puzzle y descubriendo qué piezas son las correctas.

Muchísima felicidad.

Os dejo un youtube lleno de spoilers con la escena del bolero de Ravel del capítulo séptimo.

Taboo es una historia de aventuras que transcurre en la Inglaterra de principios del siglo XIX. Pero no en la Inglaterra alegre, luminosa y pastoral de Jane Austen sino en el Londres más oscuro, sucio y barriobajero. El protagonista (James Delaney/Tom Hardy) acaba de llegar de África con la intención de tomar control de las posesiones de ultramar de su padre recién fallecido, pero se encuentra con la oposición de su cuñado, la Corona Británica, el Gobierno Americano y, sobre todo, la poderosísima Compañía de las Indias Orientales.

La solución de Delaney es hacer planes dentro de planes, asesinar, pactar y traicionar hasta morir o salirse con la suya, sin importarle aparentemente a quiénes se lleve por delante.

Una fiesta de intrigas palaciegas, sangre y vísceras.



The Young Pope, protagonizada por Jude Law, cuenta la llegada al papado de un cardenal especialmente joven y encantador. Un cardenal de quien todos esperan una política de apertura hacia el futuro y que, sin embargo, resulta ser inesperadamente excéntrico y reaccionario. La serie está en manos de Paolo Sorrentino, cuyo cinismo y mala baba quizás hayáis conocido en La gran belleza... Pues aquí no se corta un pelo a la hora de recrear y criticar los peores vicios de nuestra querida, Católica y Romana Iglesia.

Además de Law también salen en la serie Diane Keaton y Javier Cámara, ambos con papeles importantes, siendo especialmente interesante la evolución del segundo.

Divertidísima de un modo negro y retorcido.

American Gods lleva sólo tres capítulos y ya me gusta más que la conocidísima (y fallida) novela que adapta. El tono, el ritmo y la estética son perfectos. La trama general presenta a un par de protagonistas de los que apenas sabemos nada: Shadow, un expresidiario, y Mr. Wednesday, un tipo con pinta de estafador. Ambos se conocen de casualidad (no, probablemente no) y el segundo contrata al primero como guardaespaldas. Luego emprenden un extraño viaje cuya finalidad no conocemos (ni Shadow tampoco), encontrando a gente progresivamente extraña por el camino.

En cada capítulo aparecen pequeñas historias secundarias que no parecen tener nada que ver con la trama principal pero que van presentando alguno de esos "dioses americanos" que dan título a la serie. Estos pequeños cortos dentro de cada capítulo son, quizás, lo mejor de la serie. Si os gustaron los cuentos dentro de The Sandman y tenéis curiosidad por saber cómo quedarían en la pequeña pantalla, estas breves intrahistorias son la respuesta.

Importante: Ian McShane es Mr. Wednesday, lo que ya hace que merezca la pena empezar a ver la serie.
Muy importante: Bryan Fuller, el showrunner de Hannibal, es también aquí el cerebro tras la serie. Se pueden imaginar ya que todo es bonito y soterradamente sexual, como un cuadro perturbador.


Además de estas series espero que estéis viendo ya la segunda temporada de The Durrells. Qué paz, qué felicidad, qué alegría. (Supernecesaria si os da por ver Taboo o The Young Pope...)

Seguro que olvido algo...








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Wednesday, May 17, 2017

Las cosas de la vida V

En capítulos anteriores...

Tras meses sumergido en las olas de su sofá, nuestro protagonista decide lanzarse a la aventura de hacer cosas, igual que toda esa gente que sale en las películas alemanas de sobremesa los domingos por la tarde. ¡Hacer cosas! ¡Ídolo!





—Nene, hace mucho que no sé de ti, ¿estás trabajando?
—Ah, sí, sí, claro. Llevo dos meses trabajando mucho, soy un líder de hombres.
—¿Te han llamado entonces de la lista de Andalucía?
—No, no.
—¿Entonces?
—Me han llamado de otra lista... Jamás adivinarías de dónde.
—...
—PISTA: Nací allí.
—¿¡En serio!? ¿Estás dando matemáticas en...?
—No, no, estoy dando física y química. Bueno, estoy pergeñando la química y maltratando la física.
—¿Y te quedas allí hasta final de curso?
—Sí. Bueno, no. Tengo contrato hasta junio PERO ME VOY YA.
—¿Qué dices?
—ME PIRO. ME LARGO. YA HE AVISADO EN DELEGACIÓN. LOS ABANDONO.
—Pero...
—Me tocaba un primero de bachillerato y me encasquetaron un segundo de la ESO, no me arrepiento de nada. ¿QUIÉN RÍE AHORA?
—¿Y qué planes tienes entonces?
—Hago las maletas y salgo de aquí corriendo.
—¿Y después?
—¿Recuerdas que me presenté al RFIR?
—¿Eso no fue el año pasado?
—Sí, bueno, también. Me gusta hacer exámenes, ya sabes, es mi hobby.
—¿Y te salió bien?
—NO, ME SALIÓ FATAL, PERO A LOS DEMÁS TAMBIÉN.
—...
—ASÍ QUE ME PIRO A VIVIR LEJOS.
—¿Lejos dónde?
—LEJOS, LEJOS, LEJOS. ME VOY A LA MAR OCÉANA. A LA ATLÁNTIDA. AL PARAÍSO. A LA CONCHINCHINA.
—Y tienes todo preparado ya para mudarte, ¿verdad?
—Por supuesto que no, que parece que no me conozcas. Lo haré todo tres días antes de coger el avión, como siempre.
—¿Y no te da cosa dejar tu trabajo de siempre?
—CLARO QUE SÍ. LLEVO LLORANDO HORAS Y HORAS.
—...
—Bueno, ya te llamaré y te contaré cuando deje el siguiente trabajo.
—Muy bien, hijo, cuídate.
—Ciao, papi.



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