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Miscelánea.

Wednesday, March 10, 2010

Miscelánea

Tres apuntes rápidos. ¡No, que sean dos!


El finde pasado me pasé de nuevo por el cine, esta vez para ver Los hombres que miraban fijamente a las cabras, película que cuenta las desventuras de un grupo de élite paranormal del ejército americano. Psíquicos, telequinéticos, telépatas... Soldados que han desarrollado sus superpoderes para ser letales en la guerra y, a la vez, guardianes infalibles de la paz. En una palabra: yedis.

Ewan McGregor es un periodista que investigará, más bien por azar, la historia del comando encabezado por un impagable Jeff Bridges y su mano derecha, George Cloony, siempre excelente en comedia. Y con esos tres actores (más Kevin Spacey), un guion muy divertido que roza el absurdo y un argumento cogido con pinzas, la película se sostiene perfectamente. Ni es una obra de arte y ensayo ni tampoco es una comedia al uso, pero garantiza algunas carcajadas en la sala. Bastantes más si es usted, lector, una de esas personas especiales.

Yo me lo pasé teta, claro.



Hace tiempo comenté que los pasillos del centro se decoran con los carteles y murales de las distintas actividades a las que son sometidos los alumnos. Estas últimas dos semanas, en otro arrebato de buenismo, han surgido como el moho varias cartulinas concienciadoras acerca de algunos problemas de la sociedad. El Quién Es Quién de los Ismos está ahí.

Racismo, machismo, sexismo... Fetichismo no, sorprendentemente.

Con mi despiste habitual me había pasado desapercibido el cambio de decoración, lo que tiene cierta enjundia: no debe de ser tan sencillo encontrar a alguien que no note la desaparición de una treintena de penes gigantes anadeando por las paredes. Afortunadamente un chico me hizo notar al salir de clase esta renovación de buenas intenciones.

-Profe.
-AhagjhhahHAjamevoyyaquéquieres.
-Quería preguntarle algo. ¿Para que quiten un cartel cómo lo hago?
-Mmmñmñmñ... ¿Un cartel?
-Uno del pasillo que yo creo que atenta contra mi libertad.
-Errrr... ¿Los del SIDA?
-No, no, los han cambiado. Se ven ahí fuera, profe.
-A ver.... Ajam. ¿Te refieres al del muñeco amarillo pollo que tira una cruz gamada amarillo pollo a una papelera también amarillo pollo, sobre fondo negro?
-¡Ése! ¿Cómo lo ha sabido, profe?
-No sé, intuición, supongo.


A ver si tengo un poco de suerte y el mismo Niño Nazi se autodestruye solo cuando vaya a Dirección a preguntar el procedimiento para quitar una cartulina. Teniendo en cuenta que para poner un cartel ya hay que decírselo al delegado para que hable con el tutor y éste a su vez con la dirección, para quitarlo seguro que te exigen un sacrificio de sangre o poco menos.

Se chinche, así aprenderá que ser intransigente con las intransigencias democráticas hacia los intransigentes se paga.

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11 Comments:

At 10 March, 2010 09:20 , Anonymous javi said...

¡Los penes no anadean, que no tienen caderas! Como mucho se cimbrean.

Yo con la peli me rei bastante. Es delirante de principio a fin, y el Briges se sale. Voy a buscar una cabra....

 
At 10 March, 2010 11:54 , Blogger Kalitro said...

Creo que al joven niño nazi deberías indicarle que Hitler era vegetariano y abstemio, y que si quiere emular a su ídolo debe abandonar las drogas y lo más importante, empezar a comer sólo verdura. Yo creo que es lo más efectivo.

 
At 10 March, 2010 14:16 , Blogger Efe Morningstar said...

¡Javi, deja de hablar de penes, que se nos llena esto de bots raros! La peli es muy muy divertida, sipe. Mola. Atento, eso sí, me dice Sark que está basada en un libro que es muchísimo mejor.

Kali, este chico seguro que no sabe quién es Hitler. Intuyo que los neonazis creen que todo se les ha ocurrido a ellos. Además, seguro que si les pregunto piensan, caramba, que qué feos eran los uniformes alemanes de la Segunda Guerra Mundial.

Vamos, inenarrable.

 
At 10 March, 2010 14:33 , Blogger ca_in said...

Se ve que tu pequeño nazi aún no ha aprendido a gritar fascismo ante los acosos.

Los mirones de cabras ya estaba en mi larga lista de películas pendientes.

 
At 10 March, 2010 14:34 , Blogger toayita said...

A mi lo que me intriga es el motivo para decorar el pasillo con penes...¡fíjate tú!...no recuerdo semejante decoración en mi instituto.

 
At 10 March, 2010 18:47 , Blogger Efe Morningstar said...

Caín, my little nazi, por definición, no aprende nada de nada.

Toayita, si lo expliqué, es que eran carteles concienciando al personal de que el VIH era malísimo de la muerte.

Sí, ya, igual no eran imprescindibles, pero ya sabes cómo son los chavales.

 
At 10 March, 2010 19:05 , Blogger toayita said...

Pues ahora que lo dices tengo un vago recuerdo, sí.
Ya, ya...caca-culo-pedo-pis...la adolescencia es muy dura, para los que tenemos que soportarlos.

 
At 10 March, 2010 19:50 , Anonymous Kisa said...

Aún no he visto la peli, pero estoy leyéndome el libro y está muy bien. Creo que yo sí lograré hacer que mis huecos y los de la pared fluyan permitiéndome cruzar al otro lado, así no volveré a tener que abrir el picaporte de los baños con los codos ¿será más higiénico el método traspaso?

Me estoy liando, me he asustado al pensar en mi cara acercándose a los graffitis ¡qué asco! y qué agobio más tonto me he pillao.

 
At 10 March, 2010 20:09 , Blogger LaNiña said...

¡Tengo que ver esa película en cuanto pueda! Ya te contaré qué tal...

En el mío de momento he conocido anarquistas, comunistas, republicanos... Pero nazi ninguno, de momento (los habrá seguro, pero por suerte no me he cruzado con ninguno. Lo que me faltaba, aguantarlas, ¡hombre ya!)

PD: Mmm, yo tampoco recuerdo haber visto carteles de penes por ningún pasillo. En los carteles digo, pintarrajeados por baños y demás, es otra cosa.

 
At 10 March, 2010 22:16 , Blogger Álex Esteve said...

Debo ver esa peli.

Yo con el niño nazi usaría el poder de profe de encontrar faltas en todo e irlo echando.

Por cierto, me diste una idea sobre mi entierro ayer. Quiero un entierro Vikingo vestido de Jedi.

 
At 10 March, 2010 22:58 , Blogger Efe Morningstar said...

Toayita, muy mal, tendrás que releerte todo el blog. Creo que hay unas veinte o veinticinco entradas por mes, ¡no son tantas! ¡Ánimo!

Kisa, ¿realmente quieres atravesar quince centímetros de gotelé, ladrillo, polvo, roña, heces secas de rata, larvas de insectos, bichos, telas de araña, caspa, loza y demás residuos? Yo, llámame conservador, prefiero el viejo paso por la puerta.

LaNiña, en tu colegio es que sois unos sosos. ¿Nada de penes? ¿Ni siquiera uno pequeñito?

¡Se está perdiendo La Esencia!

Álex, sí, debes. Lo del entierro vikingo vestido de yedi no está mal pero... Ya puestos, ¿por qué no vestido de vikingo?

Vaya, hoy me siento súper clásico.

 

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