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Miscelánea.

Tuesday, February 8, 2011

Esbozo Biográfico: El Colegio

Ciudad Colonial, año 1978, un niño va a la guardería de las monjitas, la Divina Infantita. Alrededor de pequeñas mesitas hay sillitas con niños desconocidos. Todos parecen muy tontos pero tienen lápices de colores, eso hace que sea aceptable estar allí.

Las monjitas huelen raro y tienen una pinta muy sospechosa.

—¡Son buitres!
—¡Mami, te van a oír!


Después de un año rodeado de alcanfor y naftalina nuestro intrépido héroe pasa a preescolar, ya en el colegio, y un curso más adelante entra en primero de EGB. Para entonces ya sabe leer bastante bien, pues ha aprendido junto a su primo mayor, así que tiene que tirar el cuaderno de lectura que le han mandado comprar antes siquiera de pasar ninguna prueba de lectura. Hasta un niño de cinco años con pecas puede darse cuenta de que hay algo intrínsecamente idiota en el proceso.

Otros niños, sin embargo, más que pasar la prueba de lectura diríase que la perpetran.

—Laaaaa caaacaasa deeee Guuu, ay, no, de Juuuliaaa, esss roojjjjaaa.

El colegio consta de un montón de años durante los cuales una maestra nos enseña todo lo que sabe, seguidos de tres cursos más en los que esa responsabilidad se reparte entre varios maestros, cada uno de una especialidad.

Hay tres excepciones a esto.

Educación Física, que por entonces se llama gimnasia, la da siempre un maestro que sabe del tema; Religión la da alguien que no recuerdo haber visto jamás; y Ética, por su parte, nadie sabe qué es, por qué se da, quién tiene que darla, qué significa...

—Bueno, a ver, los que tenéis ética, que sois todos los musulmanes y el hijo de esa familia de herejes apátridas comunistas, vosotros os iréis una hora antes a casa cuando haya religión.

Luego, con los años, el colegio empieza a integrar mejor esta asignatura en los planes de estudio.

—Bueno, a ver, mientras los hijos temerosos de Dios dan religión conmigo, los de ética, que ya sabéis quiénes sois, podéis poneros a hacer la tarea del día sin molestar.

Eso sí, es un proceso lento.

—Este año, los de ética, en lugar de hacer la tarea tendrán que hacer estas fichas absurdas que nos han dado. Es una tarea fundamental para vuestro desarrollo personal. Recordad, sobre todo, que lo importante es que no molestéis a los demás.

Muy lento.

—Hola, soy la profesora de ética y este año nos vendremos a esta aula que nadie usa por motivos obvios a dar esta asignatura. Como yo soy maestra de matemáticas no sé muy bien de qué va esto, así que ya lo iremos viendo juntos.
—Maestra, si es de matemáticas, ¿por qué nos da ética entonces?
—La excusa oficial es que lo hemos sorteado. En realidad es que he llegado la última al colegio y me la han encasquetado.
—Ahh, gracias.


Mientras se suceden los cursos, nuestro heroico protagonista se adapta a su clase como un guante, adoptando todos los roles que nadie quiere y juntándolos en una única überfunción: es el tímidograciosolistolistillograciosohábilgorditohirientecharlatánmalhablado de la clase. Sorprendentemente no lo exhiben en una jaula del circo.

Para probar sus superpoderes decide dar sus primero pasos como supervillano. Una labor de zapa continuada hace que los delegados de clase dimitan, llorando, dando un espectáculo dantesco como nunca se había visto antes.

—¿Pero por qué queréis dimitir...?
—¡Buaaaaaaaaaaaahhh...! Es que nos dicen cosas...
—¡Yo yaaa no puedo más, buaaahhh!
—¿Pero quién os las dice?
—¡Él!
—¡Él!




Al año siguiente, en tercero de EGB, se repite el número con otros delegados. Es una mala época para la fibra moral de la nación, sin duda, y los niños lloran y dimiten por nada. De mayores ya se habrán curtido lo suficiente para saber que en este país no se dimite jamás: antes muerto que pobre.

Ya en el tercer ciclo, en la típica hora muerta que ya no existe, los chavales matan su tiempo dibujando, cotilleando o jugando a los barquitos mientras la maestra corrige exámenes. Es una hora de calma chicha en la que no pasa nada. De pronto un niño llora.

—Pero, Arturito, ¿qué te pasa?
—¡BAHBHABHABHUAAA...!
—Arturito, dime.
—¡Quemehahechounexamennnn...!
—¿Quién te ha hecho un examen?
—¡Él...!
—¿Y lo has hecho mal y por eso lloras?
—¡No, lo he hecho bien! ¡Pero él me ha puesto todo mal!
—¿Cómo...?
—¡¡Sí me ha preguntado cosas como quién descubrió América y yo le he puesto que Colón pero él me lo ha corregido mal y dice que fue Confuncio y me ha puesto un cero y así en todo y al final me ha puesto un cero y medio y yo me merezco más nota y no es justo y no vale y no puede ponerme un cero y medio!!
—Pero, Arturito, cálmate...
—¡Y me ha puesto que un metro son catorce kilogramos y que la sepia es un vegetal y que los reyes católicos son los padres y más cosas y no es así y me lo pone mal y no vale no vale! ¡Buaaaahhh!
—Pero, Arturito, no llores, venga, si ese examen no cuenta, si es de broma.
—¡Buaaahhh, no importa, me ha suspendido y es injusto...!
—Ay, hijo, lo que te queda... No querrás que le regañe por eso, ¿no?
—¡Buahahauaaaaa! ¡Claaaroooo...!

La clase, con esa sabiduría del populacho, se posiciona rápidamente de parte del lado menos llorica. La empatía a los doce años es un valor que empieza a cotizar a la baja.

—Oye, ¿me pones a mí otro de esos exámenes?
—No sé, no sé, ¿no vas a llorar? ¿Seguro?
—Que no, ¡venga!
—Bueno, vale, dame cinco minutos.
—¡Yo quiero que me hagas otro!
—¡Y yo!
—Pues a la cola.

Años más tarde, reunidos en torno algunas cervezas y unas tapas, los niños han crecido y recuerdan su infancia. Nadie tiene un mapa general de su pequeña historia común, sino un trozo de su propio país de recuerdos, que luego amoldan unos con otros para montar unos años que cada vez están más lejos.

—Joé, tío, es que tú nos hiciste llorar a todos.
—¿Yo? ¿Seguro?
—Claro, y además decías más tacos que nadie...
—¿Sí?
—Y a mí me siguen llamando por el mote que me pusiste el primer día.
—Bueno, es que suena bien y tu nombre es espantoso.
—...

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17 Comments:

At 09 February, 2011 00:17 , Blogger Inés said...

Has puesto dos veces "gracioso" en la überfunción.

Yo también pasé por ética. En tercerode EGB, cuando la comunión, era la única, así que me pasaba los recreos jugando al fútbol con los chicos de la clase de mi hermano.

Y luego, me cambié de colegio y éramos cuatro. Y luego 6. Y al llegar a BUP, quedaban en religión cuatro personas. Y ahí seguíamos imperturbables los cuatro originales habiendo pasado por todo tipo de experimentos.

Y yo no hacía llorar a los otros niños.

PS: Loving Lil' Devil Efe

 
At 09 February, 2011 07:56 , Blogger Superflicka said...

Cómo me gustan tus posts de memorias :)

Por cierto, que menudo colegio religioso raro. Nosotros teníamos religión Y ética. En religión nos enseñaban que el sexo es pecado y en ética nos enseñaban que el sexo es malo en sí. El profesor era el mismo, sí.

 
At 09 February, 2011 09:36 , Blogger raindrop said...

Yo tengo muy buen recuerdo de las clases de Ética. No de las de EGB que se convirtieron en eso: en una hora de no hacer nada mientras otros daban religión. Pero sí en las de BUP, me resultaron muy interesantes, el preludio perfecto para las de Filosofía que estaban al caer los años siguientes. Al menos los 2 primeros años de BUP, porque el tercero fue algo rarillo: cambié de ciudad (por tanto de centro) y resulté ser el único alumno en todo el instituto que tenía la opción de Ciencias "puras" con Francés y Ética, y como no podían meterme en ningún grupo, acabé en el de CienciasinmaculadasFrancésyReligión. A las clases de religión no iba y a las de ética no podía (por horario), así que el profe de ética me encasquetó un trabajo sobre la Constitución para desarrollar en todo el curso. Un cachondeo, vamos. Y, aun así, trabajé más que los de religión de mi grupo.

 
At 09 February, 2011 09:37 , Blogger javi said...

¿Arturo empieza por efe?

 
At 09 February, 2011 11:01 , Blogger Efe Morningstar said...

Inés, yo no los hacía llorar, yo estaba experimentando, ejhem, por el bien de la ciencia. Lo de la ética es que me pilló durante los primeros años y realmente nadie sabía qué hacer con ella.

Raindrop, yep, en BUP aquello tenía más chicha porque la daban los de filosofía... Pero yo la odiaba, era una pérdida de tiempo, ni chicha ni limoná. Podrían habernos dado filosofía directamente. Tampoco me gustaba, pero habría sido mejor.

Eso sí, yo creo que lo mejor de verdad habría sido quitar religión y sus alternativas.

Flicka, no era religioso sino público. Y realmente no recuerdo que nos intentaran adoctrinar en esas clases... La moral se notaba más en las excursiones, cuando nos decían "vigilad que no se queden solos Menganito y Zutanita" y cosas así.

Javi, nop, por Erre. ¿Es que creías que el que lloraba era yo? Bendita inocencia, Jijiji.

 
At 09 February, 2011 14:06 , Blogger Pétalo said...

Cuando yo era peque la profesora me hizo ponerles a mis compañeros un examen de inglés. Que risa, molaba mil.
Me encanta ese diablito melenudo!

 
At 09 February, 2011 16:41 , Blogger ca_in said...

En la fresa anterior no comenté por las obvias razones que se puede imaginar cualquier que me haya leído en otros comentarios a fresas similares.

Este relato de tu infancia me ha parecido algo así como Ocio escolar en otras dimensiones. Con doce años, si se nos ocurría matar el tiempo en clase examinándonos los unos a los otros (mente limpia), habría sido con temas escatológicos, fumbolísticos o pre-frikis.

 
At 09 February, 2011 16:45 , Blogger Goethita said...

jijijiji efe ya jugaba a ser profe de peque!!! eso es vocacion y lo demas son tonterias.. que bonito......

 
At 09 February, 2011 19:03 , Blogger Güedegüelten said...

Dios mio. Gracias a tu labor en la infancia los psicólogos tuvieron trabajo en su día.

No seria mas práctico dividir los roles de la überfunción entre los compañeros de tu grupo del mal? La unión hace la fuerza (o al menos eso dicen).

 
At 09 February, 2011 19:22 , Blogger Efe Morningstar said...

Pétalo, buaf, yo pongo un examen de inglés por entonces y reinvento el clásico from lost to the river. Pues no era yo nadie. Ejhem, y ahí sigo.

Caín, por aquellos años los frikis aún se estaban inventando, el fúmbol no me interesaba nada y los escatológicos menos. ¡Que tenía doce años, hombre!

Goe, claro, es que mi padre y mi hermano también son profesores. Es el, errr, legado familiar. Mentimos fatal, somos miopes y además damos clase.

Pedazo de genes, vaya.

Güe, la unión hace la fuerza cuando quieres conquistar una colina a base de número, sangre y redaños, para lo demás es mejor ir por libre y, si se tercia, manipular a los demás. ¡Es básico!

 
At 09 February, 2011 19:30 , Blogger Goethita said...

Um..es una suerte que tus genes no vayan a perpetuarse!!!...quiero decir...

que pena que no tengas descendencia!! gran perdida para el proceso evolutivo..sin duda...

 
At 09 February, 2011 20:26 , Blogger Álex Esteve said...

Sin duda eres lo que se llama una mina genética.
Güe, la unión hace la fuerza, por eso Efe era un muchoenuno, más unido no podía estar todo.
Yo he hecho ética más avanzada en el tiempo y se seguían haciendo hojas chorras o se perdían (un año tuve un profesor que nos dejaba llevar juguetes, era el viernes de 4 a 5, y era chachi). Luego en la ESO seguía siendo una chorrada.

PD:1978? Jojojo, que viejo.

 
At 09 February, 2011 21:12 , Blogger _Xisca_ said...

¿Había delegados en 3º de EGB e incluso antes? ¿no es un poco pronto? ni siquiera recuerdo los de séptimo, si los había. Creo que en la EGB no había delegados, ahora mi cole era religioso.

La única vez que he hecho algo semejante a lo tuyo fue una vez, cuando tenía cuatro años, que imitando a mi madre maestra recogí las caligrafías del resto de niños de la mesita y les puse una x con lápiz a cada una, como si lo corrigiera; entonces vino la monja y me dió una bofetada.
Hacían mucho eso, daban bofetones repentinos en la cara a quiénes hacían algo como dibujar cosas por su cuenta, decir lo que no debían etc. Chungo.

 
At 10 February, 2011 10:24 , Blogger Goethita said...

Efe no ha actualizado!!!!! el apocalipsis!!! ya oigo las trompetas!!! PENITENCIAGITE!!! PENITENCIAGITE!!!

 
At 10 February, 2011 17:48 , Blogger NIKITA said...

En mi caso... no valió de NADA el que insistiese con mis padres en que no era creyente... religión en EGB, BUP, COU (en colegio del Opus)... y no contentos con eso, Universidad Católica con 2 cursos de "Cultura y Fe"... En la Uni reconozco que el cura que nos daba la asignatura (asistencia obligatoria!) se enrolló bastante y me dijo que, visto que era "completamente" atea (le falto insistir en que mi alma ya estaba condenada al infierno!), y como participaba mucho en clase (aunque fuese para poner pegas a todo lo que él decía!), me aprobaba y no tenía que hacer el examen!!

 
At 12 February, 2011 03:45 , Blogger Efe Morningstar said...

Goe, tururú, soy chupi.

Nikita, pero a quién se le ocurre tener tus padres. Claro, es que ya con esas premisas...

Álex, es que después de diez años seguían sin hacerse libros de ética ni, aparentemente, un temario. Muy lamentable todo.

(Psicópata).

Xisca, a mí bofetones no me han dado jamás, pero mi colegio era público. Es decir, que sólo nos pegaban con la regla en las manos, y eso los primeros años de UCD. Luego ya no, por la modernidad, claro. Y sí había delegados... En los colegios públicos, de nuevo.

 
At 12 February, 2011 14:18 , Blogger Mukai Yama said...

Qué curioso, yo nunca conocí a nadie como tú. Todos los capullos integrales de mi clase no tenían un dedo de frente y eran unos acomplejados (el peor lo era por ser el más bajito de la clase, lo sé ahora).

 

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