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Miscelánea.

Wednesday, May 11, 2011

Las Botas

—¡Pulgarcito, estamos perdidos, ahí viene el ogro con sus botas mágicas!
—¡A cada paso que da avanza siete leguas!
—¡Y siete leguas son un montón de millas!
—¡Dios sabrá cuántos kilómetros son, Pulgarcito!
—¡Malditos sean estos monstruos de pueblo y sus unidades raras!
—Tranquilos, no pasa nada.
—¿Cómo que no?
—¡Claro que pasa!
—Que no, que no. Mirad cómo salta de colina a colina. ¡Mirad qué saltos tan altos!
—Pues sí, son altos.
—¡Altísimos!
—Y fijaos, ¿va muy rápido?
—Bueno, va rápido, pero no tanto.
—¡Es que salta demasiado alto!
—¡Qué ogro tan torpe!
—¡Si saltara menos alto iría más deprisa!
—Muy bien, veo que no sois idiotas del todo.
—Gracias, Pulgarcito, eres nuestro mejor hermano pequeño de todos.
—¡Eres mejor que las galletas de chocolate!
—¡Y mejor que las galletas con esas cositas marrones!
—Eso es chocolate, bobo.
—Ah.
—Oye, Pulgarcito, mira al Ogro, parece que está saltando más bajo.
—¡Sí! ¡Corramos!
—¡Nos va a pillar!
—Que no.
—¡Claro que sí! ¡Nos pillará y nos comerá!
—No nos puede pillar en la vida mientras lleve esas botas.
—¡Pero qué dices, claro que sí!
—¡Nos comerá! ¡Y tendrá una indigistión y nos vomitará!
—¡Qué asco!
—...
—¿Qué hacemos, Pulgarcito? ¿Qué hacemos?
—No hacemos nada de nada de nada. Vamos andando tranquilamente y cuando el ogro salte nos mantenemos siempre a unas tres leguas y media del punto donde caiga. ¿Lo entendéis?
—Mmmmmmmno.
—No.
—Qué va.
—No, ni idea.
—Vale, mirad, os haré un dibujito. Esperad, dadme un segundo.




—Ahora sí lo entendéis, ¿verdad?
—Mmm...
—Uhhh...
—Ehhh...
—Yyysss...
—Err...
—¿Ninguno lo entiende?
—No...
—Miñimiñino.
—Bueno, no pasa nada, hagamos otra cosa: vamos a separarnos, vosotros vais todos juntos al bosque dando gritos para poner nervioso al ogro y yo mientras voy a casa y llamo al ejército.
—¡Hala, qué gran plan!
—¡Es buenísimo!
—¡Eres un genio, Pulgarcito!
—Lo sé, lo sé. Anda, salid ya, no sea que se aleje mucho y no os vea.
—¡Gracias, Pulgarcito!
—De nada, de nada, ya me lo agradeceréis algún día.
—¡No nos merecemos un hermano tan listo como tú!
—¡Y tan paciente!
—¡Y tan bajito!
—No, qué va, claro que os lo merecéis. Hala, salid y gritad mucho.

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28 Comments:

At 11 May, 2011 01:24 , Blogger Er-Murazor said...

Hay algo que no termino de entender en el dibujo este. Si el ogro no pesca a Pulgarcito porque sólo puede dar saltos de siete leguas de longitud, ¿no le interesaría saltar más alto para que la longitud fuera menor y así pillarle? Yo siempre había entendido que las siete leguas eran una cota superior, pero que se podía disminuir si era menester.

De hecho, ¿no es eso lo que dice al principio del post, que por saltar alto no iba tan rápido...?

 
At 11 May, 2011 02:58 , Blogger Efe Morningstar said...

Zor, no; la amplitud del paso, del salto más bien, es de siete leguas. La altura depende de cómo salte, pero siempre avanza lo mismo. Ése es el quid del asunto. Cuanto más alto salte más tiempo tarda en caer (de hecho, el tiempo de salto crece con la raíz de la altura máxima alcanzada). Obviamente, si se pueden dar pasitos pequeños entonces las botas son un rollo sin gracia.

 
At 11 May, 2011 06:52 , Blogger Kotinussa said...

Ohhhh, ¿por qué nunca me contaron así los cuentos? Yo era la rara a la que le gustaban las mates y los hubiera disfrutado el doble. Grrrrr.

 
At 11 May, 2011 08:47 , Blogger Inés said...

One: Una legua es la distancia que puede recorrer una persona a pie o a caballo en una hora. O sea, que depende de la persona y de sus medios. Luego las botas de siete leguas, ejem, no sé leguas de quién.

Two: Yo también siempre había entendido que le permitían dan "pasos" (o saltos) de máximo siete leguas, pero que, como bien dice Zor, era una cota superior. Aún así, bastaría con que el ogro llegara a su punto más próximo a pulgarcito, se quitara las botas y corriera un poco para tener la cena.

Three: Porque sorry, si hacemos apuestas, diría que un ogro corre más que pulgarcito o un grupo de niños.

All in all, me ha encantado. MUCHO.

 
At 11 May, 2011 09:33 , Blogger javi said...

Yo lo interpretaba como Zor e Ines. Eso o en tu cuento a la gravedad le ocurre algo muy retorcido (y Einstein zombie te comera el cerebro.)

 
At 11 May, 2011 10:03 , Blogger Goethita said...

Lo que tiene que hacer el ogro es saltar bajito, asi segun pasa le arranca la cabeza a pulgarcito, por listillo...

PS: has dicho indigistión!!! jijiji que mal hablas!!!!!!

 
At 11 May, 2011 11:30 , Blogger breadbimbo said...

Eres perversa Goe, tu pensamiento lateral es fascinante (y quizás patológico).

 
At 11 May, 2011 11:34 , Blogger Pétalo said...

Yo también pensaba como Zor e Inés. Pero el dibujito mola. Colorines!!

 
At 11 May, 2011 11:48 , Blogger raindrop said...

En el cuento que a mí me habían contado de crío, el ogro no los caza. En este ya me metes en la duda.
Yo creo que el punto clave no está ni en las botas, ni en las trayectorias, ni en algún oscuro y recóndito subterfugio cuántico... está en que el ogro es un pardillo sin remedio. Y bastante melón.

 
At 11 May, 2011 11:51 , Blogger raindrop said...

por cierto, según el DRAE (tós en pie y mano al pesho):

legua.
(Del celtolat. leuga, quizá de or. prerromano).
1. f. Medida itineraria, variable según los países o regiones, definida por el camino que regularmente se anda en una hora, y que en el antiguo sistema español equivale a 5572,7 m.


Ya se da alguna medida, para que esto no sea el cachondeo padre y madre.

 
At 11 May, 2011 11:53 , Blogger Inés said...

Raindrop, pero eso es la versión "moderna". La legua siempre ha sido tan variable como que dependía del terreno por el que se caminaba.

 
At 11 May, 2011 12:50 , Blogger Goethita said...

Bimbo, ajam..asi soy yo,fascinante..me alegro de que te hayas dado cuenta...

Pulgarcito es malvado, manda al ejercito para saciar al ogro con ellos!!!!

PS: pulgarcito era bajito de los de 1,5 m o tipo gnomo?

 
At 11 May, 2011 14:54 , Blogger raindrop said...

Ya, Inés, pero una legua ogreril vendrá siendo una medida fija, no variable en cada paso (de lo contrario, estamos aviaos).
Y si las botas eran de siete leguas, querrá decir que el tontaina del ogro recorrerá en un paso con ellas puestas el mismo camino (media de caminos abruptos y autopistas asfaltadas de 4 carriles) que haría en siete horas.
O algo así.

 
At 11 May, 2011 15:03 , Blogger Inés said...

Sí, sí, Raindrop, eso es lo que yo entiendo. Que no es que diera mega-saltos, sino que iba 7 veces más rápido.

Y con eso acabamos de tirar por tierra la efe-teoría para mantener a salvo a Pulgarcito.

 
At 11 May, 2011 15:11 , Blogger raindrop said...

Yo es que esa teoría no la acabo de ver muy clara, porque triangulando triangulando, al final el Pulgarcito acaba en una perola como yo me quedé sin abuela.
Pero, insisto, la culpa es del ogro, que de listo no tiene ni un pelo.

 
At 11 May, 2011 15:22 , Blogger Efe Morningstar said...

Goe, sipe, yo pensé lo mismo, volar bajo y comer cabezas. Lamentablemente también sería muy fácil de esquivar o matar si hiciera eso.

Kotinussa, menos mal que estás tú, porque el resto está empeñado en matar el humor.

A ver, merluzos, las botas dan zancadas de siete leguas. Una legua es una unidad de distancia, que sea más o menos estándar es otra cosa.

Ahora bien, es un cuento antiguo que asume que dar zancadas enormes equivale a avanzar deprisa. Y eso no es cierto en general. Ni dar pasos gigantes implica que corras más ni es tan útil ser rápido si no eres igualmente maniobrable.

El ogro va montado en un misil intercontinental y Pulgarcito en un 727. Que intente acertarlo si puede.

 
At 11 May, 2011 15:53 , Blogger javi said...

La integral curvilinea de la trayectoria parabolica del Sr. Ogro tambien es una distancia.

He dicho.

 
At 11 May, 2011 16:09 , Blogger raindrop said...

A ver, Efe, el misil hace catapúm en cuanto pega en algo. Pero el ogro, después de recorrer de un solo paso esas 7 leguas, "rebota" sin explotar. Si controlas los rebotes triangulando (como ya te he dicho) cazas al 727. Es como perseguir una hormiga por una superficie, moviendo un compás y haciendo que las dos puntas sirvan como apoyos a voluntad. Al final acabas pinchando a la hormiga (aunque la muevas por control remoto) con una de las puntas.
Además, el ogro no tiene las botas cosidas a los pies. En cuanto estuviera a una distancia lo bastante próxima al nano, se las quita y a correr. Y queda un problema tipo:
Si un ogro parte de A a una velocidad v1 (conocida) y un canijo parte de B a una velocidad v2 (conocida y tal que v1>v2), si A y B están separados una distancia x (por ejemplo, 100 metros), calcular el volumen de la olla para cocinar un enano a las finas hierbas con guarnición de patatas y cebollas caramelizadas.

Lo que pasa es que el ogro es un lerdo. Pero no te quieres enterar, yeh, yeh
xD

 
At 11 May, 2011 16:27 , Blogger El niño desgraciaíto said...

Lo que pasa es que ir ponéndote a 3,5 leguas de distancia debe ser difícil, porque eso son más de 15 kilómetros... muy alto tenía que saltar para que le diera tiempo a verlo, situarse y esperar a que cayera.

Lo veo mal planteado. Más desde el punto de vista de la física que desde el punto de vista de la realidad, la realidad ingenieril por supuesto.

 
At 11 May, 2011 17:28 , Blogger apple said...

Pulgarcito es un cabroncete, que manda a los demás al estomágo del ogro.
Si es que los bajitos son los peores.

 
At 11 May, 2011 17:35 , Blogger Inés said...

Ey!!!

 
At 11 May, 2011 18:07 , Blogger ca_in said...

Curioso... Yo al único que recuerdo en el cuento calzando las botas de siete leguas es a Pulgarcito, el muy ladrón.

 
At 11 May, 2011 20:03 , Blogger Efe Morningstar said...

Desgraciaíto, no hace falta que se mantengan siempre a tres leguas y media. En realidad les vele con mantenerse entre, digamos, una y seis. La cuestión es no acercarse demasiado a un posible punto de aterrizaje del ogro. Y, desde luego, si éste salta muy alto es perfectamente posible que tarde horas en hacer siete leguas... Siete horas, por ejemplo.

Apple, no, la culpa es de los hermanos, que son carne de cañón con patas.

Caín, no, qué va. En el cuento original el ogro se las pone y luego Pulgarcito se las roba.

Javi, es un cuento súper actual: los ogros no saben integrar, y los niños menos aún.

Raindrop, si el ogro supiera triangular entonces, para empezar, no habría confundido a sus hijas con los niños y habría degollado y devorado al desayuno correcto. Que no les deis más vueltas, papafritas. El ogro es un lerdo y las botas son un ful.

 
At 11 May, 2011 22:34 , Blogger _Xisca_ said...

Yo no lo entiendo, pero seguro que podría hacerlo de forma intuitiva imaginando que estoy en un videojuego. O así, a ojo, porqué no.

 
At 11 May, 2011 22:58 , Blogger Speedygirl said...

Joer, Efe, cada vez estás peor!!!!!!!

 
At 11 May, 2011 23:05 , Blogger Efe Morningstar said...

Xisca, pues en una animación flash sería divertido jugar con el ogro y tratar de pillar a los niños.

Spidi, tururú.

 
At 12 May, 2011 01:10 , Blogger GettingScared said...

Yo sólo digo una cosa... jajajajjajajajjajajajajjajajajaj. Gracias. :)

 
At 17 May, 2011 01:14 , Blogger patan said...

Esto esta mal mal desde el principio y no por el hecho de que las siete leguas sean presumiblemente una cota superior, ya que si no se convierten en un articulo practicamente inutil.

El hecho fatal es que el ogro pueda saltar mas alto o bajo; para mantener su afamado nombre de siete leguas deberia por tanto aplicar una fuerza superior para saltar mas alto y a la vez alcanzar las siete leguas.

Con esto, y suponiendo que el ogro maneja las botas ora mentalmente, ora con el gesto instintivo del paso, puede aterrizar mas o menos cerca de Pulgarcito y luego dar un salto MUY ALTO que le llevará a siete leguas pero que generará un retroceso similar a la caida de un obus o un pedo de Hulk, devastando un area de unas cinco leguas o lo que quiera si las sabe controlar. Cogerlo no lo coge pero el jodio mocoso no se reira de el. Le basta con caer cerca.

Tambien puede ocurrir que se le ocurra dar un salto completamente en vertical y mandar a tomar viento al mundo entero bien por a) el petardazo b) la aparicion de una singularidad, en el caso de estar muy harto de todo. Para tratar de evitar estos accidentes seria conveniente que la suela tuviera una ligera inclinacion hacia delante

Por ultimo podria ocurrir que utilizaran algun dispositivo compensador de gravedad, pero magicas paso, pero no conservativas ya es mucho, y no explica la diferncia de velocidades en salto

 

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