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Miscelánea.

Tuesday, December 13, 2011

Esbozo Biográfico: La Universidad

En el año del señor de 1993, Efe entraba en la facultad por primera vez. El diseño del edificio era sencillo. Según se entraba por la puerta principal quedaba a mano izquierda el aula asignada a su grupo, en cuyos bancos tendría clase cuatro horas al día, cinco horas a la semana. Justo al lado estaba la conserjería y, tras subir el primer semitramo de escaleras, la secretaría y la biblioteca. Bajando un semitramo, por contra, se llegaba a la zulo-copistería y el Aula de Cultura. En un año entero Efe no salió de ahí, salvo una rápida incursión en un laboratorio de mecánica donde aprendió lo más importante de su carrera.

—¿Mecánica cuántica? ¿Relatividad General? ¿Supercuerdas? ¿Segunda Cuantización?
—No. Lo más importante de la carrera es cómo hacer que los datos de cualquier experimento se ajusten exacta pero descuidadamente a cualquier teoría que tú desees. Esto os servirá para justificar balas mágicas, conductores temerarios o encuestas del CIS.
—¡Ohhhh!
—¡Nuestro es el Poder y la Responsabilidad de usarlo para el Bien!
—¿Para el que mejor pague?
—Exacto.


Allende aquel puñado de estancias escogidas reinaba lo desconocido: semitramos de escalera, pisos alternos, batas blancas, laboratorios, gente con gafas, alumnos de otros cursos, extranjeros con pinta de turistas, la Tuna...

Justo un día antes de empezar las clases Efe conoció a alguien que conocía a alguien que luego conoció a alguien más, que a su vez parecía muy sociable, quien era amigo de... Así que ya el primer día de clase tomó posesión de un bonito pupitre y se rodeó de todos aquellos chicos que en adelante serían sus Nuevos Y Maravillosos Mejores Amigos Amigos Para Siempre.

Durante el primer curso la rutina era siempre la misma. Un profesor enseñaba algo guay, el alumno escuchaba y lo entendía, luego hacía algunos problemas mientras miraba dibujos animados o documentales de bichos, al día siguiente el profesor resolvía alguno de los ejercicios en la pizarra y solventaba dudas... Igual que en el colegio, sólo que dando cosas divertidas sin gente haciendo el idiota al fondo de la clase.

—Perdone, les he mandado hacer el ejercicio uno del boletín que les di ayer.
—Sí, ya. Ya lo he hecho.
—Y está dibujando... ¿No le parecería mejor ir haciendo el segundo ejercicio?
—Pues sí, pero también lo he hecho. Los hice ayer por la tarde en casa.
—¿Y el tercero...?
—Es que los he hecho todos.
—¿¿Los cuarenta??
—Eran igual que los que hacía en tercero de BUP, son fáciles.
—Ah, bien, bueno, entonces no le importará salir a la pizarra a hacer el primero, ¿verdad?
—Claro que no. Voy.
—No, err, espérese cinco minutos que los demás hagan algo.
—Vale.
—Y, ehh, ahh... Bonitos dibujos. ¿Se dedica a eso?
—No, qué va, ya no dibujo casi nunca.
—Vaya.




Al cabo de unos meses de arduo trabajo diario se hacían los examenes, cuyo resultado se repetía sin apenas cambios, marmotamente, una y otra vez, en un bucle eterno.

—Vaya, ¿qué tal el examen...?
—Yo no me he presentado.
—Yo tengo un cero.
—Yo tengo casi un uno.
—Yo casi apruebo pero es que esto se me da fatal.
—Bueno, mujer, si tienes un cuatro o así, si apruebas el siguiente parcial igual te hace media.
—¿Un cuatro? No, no, tengo un dos con veinticinco. ¡Si me suspende con un cuatro lo mato!
—...
—¿Y tú qué has sacado?
—No, errr, nada, bien, he aprobado, he tenido suerte...
—El nueve no será tuyo, ¿no?
—¡Oh, mira, un mono con tres cabezas!


Al cabo de unos meses había corrido el rumor de que Efe entendía todo aquel galimatías que se extendía por las pizarras, de modo que sus apuntes empezaron a puntuar alto en la lista de los Más Buscados De Clase...

—Oye, estuve mirando tus apuntes y faltan cosas.
—¿Qué cosas?
—Hay un montón de pasos que no están explicados.
—Ah, eso es porque son triviales.
—Pero...
—¿Sí?


Empezaron y terminaron, porque nadie más le volvió a pedir nada.

Un par de años más tarde todos sus Nuevos Muy Mejores Y Maravillosos Amigos Para Siempre Jamás dejaron la carrera ante la evidencia de que era muy difícil conseguir titularse sin aprobar absolutamente ningún examen.

—Me siento como un atractor de nota.
—¿Como un qué?
—No, nada, olvídalo.


¡Efe se quedaba solo ante el mundo...!

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22 Comments:

At 13 December, 2011 01:43 , Blogger Vincent Vega said...

Creo que voy a llorar.

 
At 13 December, 2011 07:57 , Blogger breadbimbo said...

Pero y las fiestas de hermandades y sus ceremonias de iniciación?
Y las locas y divertidas incursiones en las residencias femeninas?
Y las charlas con el amargado rector que luego generarán una bonita y fuerte amistad?

Ah no, que ésto es la universidad española.

 
At 13 December, 2011 09:27 , Blogger bequipequi said...

Vamos, que eras el empollón insufrible que lo entendía todo y aprobaba con nota sin estudiar... lo sospechaba

 
At 13 December, 2011 09:29 , Blogger Burbuja said...

Estoooo....¿las entiendes? ¿las entiendes!!??? O_0

 
At 13 December, 2011 09:38 , Blogger molinos said...

Te pega tanto ir de sobrado....en fin...tengo el estómago en pie de guerra y podría decir una cantidad de maldades increibles...pero la enfermedad me hace ser buena..asi que no digo nada más.

 
At 13 December, 2011 10:09 , Blogger Inés said...

Voy a confesar algo...

Despues de toda la vida sacando buenas notas con la gorra, fue llegar a la facultad y recibir dos hermosas curas de humildad: Cálculo I y Álgebra.

Aprendí que las cosas me saben mejor si las ganas con esfuerzo.

 
At 13 December, 2011 10:14 , Blogger Inés said...

(seguimiento)

 
At 13 December, 2011 10:20 , Blogger Goethita said...

¡Hacías los ejercicios en casa! Mi vagancia innata me impedía realizar locuras semejantes.

¡¡Si no te ventilas los ejercicios en el tiempo que el profe dedica a dar los buenos días es que eres un manta!!

He dicho.

 
At 13 December, 2011 10:29 , Blogger HombreRevenido said...

Umm, aquí hay un montón de pasos que tampoco están explicados.

 
At 13 December, 2011 10:34 , Blogger raindrop said...

Después de explicarnos el verdadero funcionamiento del método científico en ese primer diálogo, resulta que luego no nos cuentas nada destacable de tu paso por la universidad.
Bueno, que no has ligado nada y que has sido como el alumno extraterrestre de intercambio.

 
At 13 December, 2011 10:51 , Blogger watchman said...

¿Vas a contar también los años de vacaciones que te pagaron los españoles con la excusa del doctorado?

 
At 13 December, 2011 16:08 , Blogger Efe Morningstar said...

Vega, llorar de amor, ¿no?

Bimbo, eso no, pero las fiestas de la facultad y las ocho horas siendo mesa de las elecciones a... ¿A qué? ¿A rector?

Bequi, sí, claro, ¿o es que me ves mucha pinta de currito responsable?

Burbuja, ¿QUÉ?

Moli, no es que me pegue ir de sobrado, es que con los años he aprendido a comportarme en sociedad. Más o menos, vaya.

Inés, muy bien, vives en mis antípodas emocionales.

Goe, los hacía mientras veía la tele porque eran divertidos. Más adelante tuve un par de asignaturas que no me gustaban y no daba un palo al agua porque eran abuuurrriiidassss.

Revenido, qué va, si no me he saltado casi nada. Sólo un poco, quizás, la parte de las chicas. Es decir, la parte en la que cuento cómo no había chicas.

Raindrop, qué va, si sólo he hablado un poquitín del primer curso. Queda muchísimo, que yo resumiré en dos párrafos y medio diálogo cualuier día.

Watchie, no sé de qué hablas. Fueron años muy duros durante los que ejercí de Gurú de un grupo de frikis necesitados de un líder carismático. Ejhem.

 
At 13 December, 2011 16:10 , Blogger Inés said...

¿Y ahora te enteras?

 
At 13 December, 2011 16:17 , Blogger Burbuja said...

Las matemáticas, la resolución de problemas... todas esas cosas que a mi me gustaban pero que se me daban fataaaaaaaaaaaal.

Y que acabé sacando en bachillerato de ciencias puras por pura cabezonería más que nada xD

Mi admiración total y absoluta ^.^

 
At 13 December, 2011 16:17 , Blogger watchman said...

¿Y por qué no nos presentaste nunca a los frikis esos necesitados de tu caristmático liderazgo?

 
At 13 December, 2011 18:11 , Blogger ca_in said...

Aquí nadie comenta los monitos, ni se lee las entradillas:

...tendría clase cuatro horas al día, cinco horas a la semana.

¿O debo entender que en 1993 lo normal era tener un día cuatro horas de clase, otro una hora, y el resto ninguna?

Pero yendo al meollo de la fresa: ¿Llegaste a descubrir la existencia de la cafetería?

 
At 13 December, 2011 21:33 , Blogger Aliena said...

Mmmm qué repipi y además no prestabas apuntes...seguro que me hubieras caído fatal!

 
At 13 December, 2011 21:48 , Blogger Efe Morningstar said...

Inés, tururú.

Aliena, claro que los dejaba pero no me los pedían. No iba a irlos regalando por ahí.

Burbuja, no me digas más, a ti te tiraban más esas cosas orgánicas que se mueven y respiran. Ñiii.

Watchie, estás en la fase de negación, ¿no?

Caín, eres un tiquismiquis. Y no, no teníamos cafetería en mi facultad. Éramos pobres y teníamos que irnos a otra facultad a por café. Es una historia de llorar mucho, como ves.

 
At 13 December, 2011 23:38 , Blogger watchman said...

Carisma te lo acepto. Y chispa. Como buen andalú. Ejem.

Liderazgo liderazgo, lo que se dice liderazgo, así de liderar... En fin, no es la imagen que tiene uno de ti.

(¿El del liderazgo quién era, a todo esto? ¿Luis?)

 
At 14 December, 2011 09:52 , Blogger Miss Hurry said...

Todo el mundo sabe que los problemas se hacen viendo la tele si no es muy aburrido, pero de ahí a hacer los que no te han mandado...

 
At 14 December, 2011 09:53 , Blogger Miss Hurry said...

seguimiento

 
At 14 December, 2011 10:35 , Blogger apple said...

A mi no me pedían los apuntes porque tenía una letra horrible, que por más caligrafía rubio que mi madre me mando a hacer, nada de nada.

De sobrado no! de sobradísimo

 

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