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Miscelánea.

Sunday, April 15, 2012

Los Barquitos

Los Barquitos es una historia de superación personal.

Eric, all-american, tiene un hermano pequeño cabezón e irresponsable, un auténtico lúser capaz de ser electrocutado con tal de conseguirle un burrito a una rubia de bar. Como hermano mayor a Eric no le queda otra que coger al tarado del Lúser y llevarlo con él a la armada.

«Si esto no te convierte en un hombre, no sé qué lo hará», le dice.

Y en una bella elipsis ya tenemos a Eric de capitán y a Lúser de teniente. Sigue siendo un irresponsable y un desastre, a tal punto que todos sus compañeros le tienen miedo cuando está al mando. (Y ha llegado a teniente, ni pensemos cómo deben de ser los suboficiales. Viva el porcentaje de integración. )

Tras una pelea con otro militar Lúser sabe que va a ser expulsado del cuerpo pero tiene suerte: ¡llega una avanzadilla alienígena que retrasa el papeleo! Los alienos son malvados e implacables, llegan en naves-rana que dan saltitos por el agua y tienen un primer enfrentamiento con tres destructores a los que dan para el pelo.

Total, que muere tanta gente —Eric incluido— que Lúser hereda, muy cabreado, el mando del único destructor que sigue a flote.

¡Y ahí viene la superación personal! ¡Y las toñas! ¡Y el juego de los barquitos! ¡Y la épica garrafón! ¡Y la amistad! ¡Y Rihanna!

Mención especial para la cantante, por cierto, que con media sonrisa y media miradita de soslayo es capaz de expresar: «caramba, Lúser, cómo es, se nota que tiene un gran potencial, además de un bonito culo y estupendas abdominales, pero está siempre en la parra, a ver si un día se centra y nos salva de una invasión galáctica o algo así».

Mientras los humanos remontan el partido y dan para el pelo a los ineptos militares alienígenas, en tierra la Novia de Lúsers está dando un paseo por el campo con un tullido-cabreado-sin-piernas-exmarine. Y de repente, hop, se encuentran con los alienos en importante misión.



Los muy idiotas extraterrestres, que conducen como borrachos, nada más llegar a La Tierra perdidieron su nave de comunicaciones en una colisión contra un satélite. Para que luego digan que la basura espacial no sirve de nada. Y, claro, ahora necesitan controlar una estación de telecomunicaciones de la NASA para avisar así a su planeta de que los monos sin pelo, aparte de muy mala leche y un pésimo instinto para saber cuándo rendirse, tienen un armamento de pena y son fácilmente conquistables.

«Teléfono, mi casa», pero en versión militar.

Dicho y hecho: una rubia fisioterapeuta, un astrofísico cobarde y un exmarine sin piernas sabotean a los físca y tecnológicamente superiores reptiloides. Para que te fíes luego de las minorías.

Al final todos son felices, Lúser se casa con la chica, se hace amigo de un japonés que le caía mal, recibe una medalla...

Y nadie recuerda que han sido atacados por una especie más avanzada que puede enviarles más soldados y naves en cualquier momento. Maravilloso.

Me lo he pasado teta.

Momento especial: los alienígenes son muy sensibles a la luz, por lo que llevan un casco con un filtro solar brutal. Eso sí, también llevan luces, incluso de día, en los laterales exteriores del casco. Bendita tecnología.

Momentazo tecnológico: la NASA envía una señal a un planeta recién descubierto donde hay buenas perspectivas de que haya vida y a los seis años ya nos están invadiendo los reptiloides. 1ª posibilidad: el planeta está a menos de tres años luz orbitando a una estrella que no existe. 2ª posibilidad: los alienígenas viajan más rápido que la luz. 3ª posibilidad: la señal alcanza a la avanzadilla alienígena cuando ésta estaba cerca del Sistema Solar. 4ª posibilidad: la emisión de la señal y el desembarco alienígena no tienen relación causal. 5ª posibilidad: los guionistas son tontos.

Momento laurencio: cuando analizan los primeros restos de nave extraterreste el único elemento que consiguen identificar (¡el único!) es el laurencio. Dado que la vida media de este elemento no pasa de algunas horas, deducimos que en La Tierra somos unos tibios programando la obsolecencia de nuestras herramientas. ¡Los reptiloides galácticos sí que saben!

Momento Dios Salve América: cuando ante la falta de un barco a flote y de marinos vivos el Lúser va a puerto y enrola a toda prisa a la tripulación octogenaria de un acorazado de la Segunda Guerra Mundial que hace diez años que no sale de puerto. ¡Un acorazado! ¡Jubilados duros como el esparto! ¡Ñoñépica! ¡Viva!

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18 Comments:

At 15 April, 2012 22:11 , Blogger Inés said...

Me sigue dando rabia que en España no hayan traducido el título por "Hundir la flota". Al fin y al cabo, el juego llegó antes y se llamaba "Battleship".

Y veo que esta peli va a ir a tu lista de buenas malas pelis.

Por cierto, yo quiero un cacharro de palomitas con Martin. ¿Para cuándo vas a hacer merchandising?

 
At 15 April, 2012 22:20 , Blogger breadbimbo said...

Has redactado el texto con prisas, verdad? o te has vuelto a lesionar un dedo?
Así que la tecnología del planeta alien es compatible con la terráquea y por eso los aliens utilizan un centro de telecomunicaciones terrestre para comunicarse con su planeta. DEBE DE ser algo así como Windows 7 que es compatible con ms-dos.

 
At 15 April, 2012 23:47 , Blogger Ana María said...

Yo apoyo la moción de Inés. Quiero un cubo de palomitas con Martin pintado. A poder ser de plástico duro, como un bol de los de casa, pero en versión cubo de palomitas ^^

A mi amigo el informático también le ha molado bastante, y eso que iba con cero de fe ayer al cine :)

Besos!!

 
At 15 April, 2012 23:56 , Blogger ca_in said...

¿Palomitas con sabor a tocino? Si vamos juntos al cine, procuraré sentarme a varias butacas de distancia.

La peli parece lo que prometía el trailer, si mal no recuerdo.

 
At 16 April, 2012 00:56 , Blogger raindrop said...

Había pensado en ir a verla, en un alarde de desprecio por el buen cine, de esos que me dan de cuando en cuando. Pero vista la extensión de la reseña (ergo truñazo) y que ya me la has destripado, eso que me acabas de ahorrar. Me lo gastaré en cualquier tontada que se me ocurra.

 
At 16 April, 2012 00:58 , Blogger raindrop said...

Por cierto, los marines deben de estar cabreadísimos con esta peli: tanto entrenamiento, tanto presupuesto para armas de última generación y tal, para que luego sean unos pobres desgraciados con un barquito retirado los que les zumben a los malos.
Ya te digo.

 
At 16 April, 2012 09:12 , Blogger bequipequi said...

Pues nada, otra peli completamente prescindible que dejaré en la lista de "para bajar si quiero pasar el rato y poder dormirme a medias y aún así enterarme del final"

 
At 16 April, 2012 09:58 , Blogger Goethita said...

Juraría que mis principios (de repelente esnob) me impiden ir a ver pelis en las que salga Rihanna. Tendré que repasarlos a ver si es cierto.

El cubo con Martin es fácil de hacer: con imprimir un cartón vale. ¿Cuánto estáis dispuestas a pagar?

 
At 16 April, 2012 10:18 , Blogger Totoro said...

Oh! otro truñooo... cuantos llevas ya en lo que va de año?

 
At 16 April, 2012 14:26 , Blogger breadbimbo said...

Sí goe, son los mismos principios que a mi me impiden ver películas donde sale mario casas sin camiseta :-P

Y además, 0 en estrategia económica. ¿Cómo pretendes que te paguemos algo por el cubo si lo vendes diciendo que tan solo es un cartón pintado. Nscht.

 
At 16 April, 2012 14:29 , Blogger Ana María said...

Yo el cubo para palomitas con Martin lo quiero de plástico duro, de cartón no, jolín!

 
At 16 April, 2012 16:38 , Blogger Kalitro said...

Bueno, lo de la luz es harto lógico. A nosotros nos resultan muy dañinos los trocitos de metal a altas velocidades, así que nuestras naves disparan trocitos de metal a altas velocidades. Igual los alienígenas pensaron que somos fotosensibles.

 
At 16 April, 2012 16:40 , Blogger Goethita said...

Ana María, ¡¡¡de cartón plastificado es casi igual!!! Ya verás como te gusta...

No es sólo un cartón, ¡es una obra artesanal de incalculable valor firmada por el artista! (efe, ya hablaremos)

 
At 16 April, 2012 16:56 , Blogger Efe Morningstar said...

Inés, simmm, pensé en llamar el post «Hundir la flota» pero, caramba, es que el juego de papel es anterior.

Dombimbo, a saber si la señal de la NASA no eran las instrucciones de cómo tunear un satélite. De todos modos los alienos son más avanzados, no es como si los humanos crearan un virus que afectase a los ordenadores alienígenas...

Ana María, nada de cubos, que las palomitas son el mal. Y sipe, la peli es divertida, que es de lo que se trata.

Raindrop, no, no, es muy divertida. No es «Truño de Titanes» ni nada de ese palo. Y, hombre, siempre mola ver un acorazado de la segunda guerra mundial. Seguro que los marines están encantados.

Caín, tú puedes cambiar las palomitas por cortezas de cerdo.

Bequi, es una peli perfecta para una sobremesa o un viernes noche sin plan.

Goe, ¿de qué principios hablas? Conocemos tu blog, no te tires faroles.

Totoro, que no, que no. Ésta es una buena mala película, no una mala y aburrida película.

Kali, no defiendas lo indefendible, que no. Por cierto que las armas alienas tampoco es que sean muy allá.

Jo, qué sueño hace.

 
At 16 April, 2012 16:59 , Blogger breadbimbo said...

A ver cuantas señales de teléfono analógico decodificas con tu iphone :-P

 
At 17 April, 2012 00:25 , Blogger Lenteja said...

Cada una de las apariciones de Martin es amor.

Se adapata a los tiempos que corren el pobre: teleoperador de día, palomitero de noche...

 
At 17 April, 2012 01:21 , Blogger Pétalo said...

Lo que yo no entiendo es qué narices tiene que ver con el juego. Porque si no me lo dice el telediario no me entero. Y yo jugaba a los barquitos y no había alienígenas, aunque tenía una especie de juego wannabe, pero en fin, lo de los marcianos es que no me suena nada.

 
At 17 April, 2012 03:15 , Blogger Efe Morningstar said...

Dombimbo, perdona, mi iPhone hace CUALQUIER COSA, siempre que tenga en mi cuenta 0'79€ para gastar y una buena conexión.

Lenteja, Martin es un inconsciente, único motivo de su felicidad.

Pétalo, es que las naves alienígenas no vuelan, TAMBIÉN son marinas, así que los combates son puramente navales. Es más, se las han apañado razonablemente bien (disparates lógicos aparte) para incluir las batallitas clásicas del juego de los barquitos en una de las escenas.

 

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