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Miscelánea.

Thursday, October 11, 2012

Miéville, Abercrombie

La estación de la calle Perdido, de China Miéville, es una novela de fantasía ciberpunk bastante curiosa pero en la que predominan los errores a los aciertos. Por una parte el autor se prodiga describiendo un mundo riquísimo, repleto de especies, razas, rarezas, mutantes, corrupciones y miserias de todo tipo. Alienígenas exiliados, humanos rehechos, robots, quimeras, parásitos, monstruos, todo vale en las manos de Miéville, que se recrea tanto rizando el rizo que tarda casi media novela en arrancar la trama principal. Y ése es su primer error: el universo de la novela es tan original que la lectura se atraganta en descripciones imposibles y mata el ritmo de la acción.

Así, una historia que bien descuartizada habría dado para media docena de cuentos de fantasía desbocada se queda en un pastiche fallido donde los momentos puntuales de brillantez no logran levantar la historia.

Por otra parte, los protagonistas son también extraños, amargos, antipáticos, y aunque se dejan llevar por unos acontecimientos catastróficos que los arrojan a la aventura, ésta es gris, malsana, lisérgica: no hay alegría ni humor.

Pintoresca, poco más se puede decir a su favor. No la recomiendo nada.



La mejor venganza, de Joe Abercrombie, es una novela divertida pero previsible. Monza es una guerrera que busca vengar la muerte de su hermano y, página a página, rodeándose de la ayuda que puede —francamente, de un grupo de tarados y traidores varios—, irá logrando su objetivo, no siempre con demasiada gloria.

La gran pega de la novela, aparte de su sencillo argumento, es su personaje principal. Según avanza la narración descubrimos que tanto su fallecido hermano como sus aliados y enemigos son más interesantes que Monza, en particular Castor Morveer, el maestro envenenador, y Nicomo Cosca, el mercenario cínico y borrachuzo.

Este último, de hecho, roba absolutamente todas las escenas de la novela, copando la mayoría de frases lapidarias y dejando muy claro que es el personaje preferido del autor. Un desastre, puesto que dinamita el interés por el resto de personajes, mucho menos cuidados.

Entretenida pero lejos de ser redonda. Para fanes de La primera ley.

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9 Comments:

At 11 October, 2012 00:16 , Blogger Ana María said...

Recomendación: escribe esa media docena de cuentos chupis de fantasía.

:*

 
At 11 October, 2012 00:56 , Blogger Miss Hurry said...

¡Ha llegado el invierno, llevas pantalones largos!

 
At 11 October, 2012 08:39 , Blogger Inés said...

No estoy de acuerdo con la crítica de "La estación de la calle Perdido". La novela es muy perturbadora y con muy buenas ideas. Es cierto que tarda un poco en arrancar, pero no tanto como dices.

Igual no es para ti, o igual la has leído en un momento en que no lo era (que hay novelas a las que les pasa), pero yo sí la recomiendo. Avisando de que yo pasé miedo y angustia leyéndola.

Y no, no tiene ni pizca de humor, en eso estamos de acuerdo. Pero es que no todas las novelas lo tienen.

La de Abercrombie, ni idea.

 
At 11 October, 2012 12:10 , Blogger Goethita said...

Me declaro Lector Disidente.

 
At 11 October, 2012 14:13 , Blogger NIKITA said...

Sólo he leído el post porque pensé que hablamas de moda, ya que Abercrombie ese una marca de ropa y pensé... qué atrevido Efe dándonos clases de moda!!!

Veo que me equivoqué!!! Lo has puesto en el título a propósito para engañarme???

 
At 11 October, 2012 18:30 , Blogger ca_in said...

Estas dos reseñitas saben a poco para satisfacer un puente.

 
At 11 October, 2012 19:15 , Blogger lotronan said...

Da gusto tachar dos novelas que incluso sin tu ayuda ni de coña se me hubiera ocurrido leer.

El dibujico, espléndido. Solo un uno por 10.000 de los escritores lamentables viven de eso. De los estupendos, el porcentaje es 0/10.000. (sigue enseñando).

 
At 11 October, 2012 19:36 , Blogger Efe Morningstar said...

Ana María, qué dices, escribir es un rollo. Lo que mola es cobrar cheques.

Missurri, es una licencia artística, errr, sigo yendo en bermudas a todas partes. Es que, errr, me daba pereza dibujarlas.

Inés, la novela de Miéville tiene muchísimas buenas ideas, pero aturulladas. Quiere contar demasiadas cosas y eso acaba perjudicando a la historia. Le habría salido más a cuenta escirbir varios cuentos y recopilarlos en un bonito libro llamado Crobuzón.

Debería ser editor en lugar de su editor.

Goe, no tienes vergüenza, qué mal.

Nikita, deberías saber ya que yo sólo hablo de ropa si es para meterme con Zara. Esto es así.

Caín, no me metas presión o no actualizo hasta el martes.

Lotronan, eres un hombre sin fe. Seguro que hay muchísimos más que viven de emborronar páginas de los que dices... No en España, eso sí.

 
At 12 October, 2012 00:29 , Blogger Chache said...

Yo ya te dije qué libro podías escribir que se iba a vender seguro, pero...

 

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