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Miscelánea.

Tuesday, March 26, 2013

Pero, ¿qué estudia un maestro?

Hace unos días se puso en entredicho la profesionalidad del cuerpo de maestros usando para ello los datos más convenientes de la última oposición que se realizó en la CCAA de Madrid. En aquel momento señalé lo que era el inicio evidente de una campaña de desprestigio y cómo se manipulaba la información para ello, sin entrar en la discusión —con ánimo de linchamiento— a la que invitaban los medios: ¿están mal preparados los maestros?

Pues bien, ¿lo están?

Al pensar en un maestro acude a la mente de todos, sobre todo si uno tiene cierta edad, la imagen de un anciano venerable o de una santa mujer que nos cuidaban, nos regañaban y nos enseñaban a leer y a sumar, cuántos planetas había en el Sistema Solar, qué órganos componían el aparato digestivo, cómo funcionaba el ciclo del agua o quiénes eran los Reyes Católicos. Los maestros eran unos humanos sapientísimos que dominaban los mil rincones del conocimiento, más allá de lo que sabían nuestros padres o cualquier otro adulto que se acercase a casa.

Ésa es, desde luego, una imagen idealizada, por no decir falsa, que se ha ido diluyendo con los años. En mi colegio había maestros muy buenos y maestros espantosos. Unos eran ancianos venerables y otros podían derretir un chándal con su mirada libidinosa. Unos sabían las tablas de multiplicar y otros incluso sabían para qué servían. Yo salí del colegio hace veintipico años, así que no tengo muy claro cómo eran los maestros de la generación anterior ni cómo son los de hoy día.

Lo que sí puedo hacer es ver qué materias estudian hoy día esos profesionales que educan a esos niños que nadie quiere educar.

En la Universidad de Sevilla, por ejemplo, el grado de maestro de primaria consta de doscientos cuarenta créditos, de los cuales ciento noventa son teóricos y el resto prácticos. De esos ciento noventa créditos, treinta corresponden a las asignaturas optativas, y de los restantes, sesenta y tres son contenidos clásicos (matemáticas, literatura, geografía, etc) y los demás de didáctica, pedagogía, organización del centro, educación o psicología. [1]



Como la cabra tira al monte, voy a detenerme en un caso particular. En Sevilla se imparte un curso de matemáticas que ocupa nueve créditos. Eso son noventa horas que, repartidas durante un año, bien pueden darse en tres horas semanales.

En esta misma universidad, sin mucho esfuerzo, encuentro que los contenidos de esta materia están divididos en cuatro bloques:

1. Sentido numérico
- Conceptos fundamentales en el campo numérico
- Los procesos y los números
- Procedimientos numéricos

2. Sentido algebraico
- Conceptos fundamentales en Algebra
- Los procesos en el Algebra
- Procedimientos algebraicos

3. Sentido geométrico
- Conceptos fundamentales en Geometría
- Los procesos en Geometría
- Procedimientos geométricos

4. Sentido estadístico y probabilístico
- Conceptos fundamentales en Estadística y Probabilidad
- Los procesos en Estadística y Probabilidad
- Procedimientos estadísticos y probabilísticos

En la Universidad de Alcalá, por contrastar, hay una mayor proporción de contenidos clásicos, de modo que, siguiendo nuestro ejemplo, hay un total de doce créditos de matemáticas, cuyos contenidos listo a continuación:

Los número naturales:
• Introducción y aritmética elemental.
• La base b.
• Técnicas elementales de recuento.
Los números enteros.
• Introducción y aritmética elemental.
• Divisibilidad y congruencias.
Los números racionales.
• Introducción y aritmética elemental.
• Los números decimales.
• Proporcionalidad y porcentajes.
Introducción al Álgebra.
• Introducción al lenguaje algebraico. Expresiones algebraicas.
• Técnicas básicas de razonamiento lógico.
• Ecuaciones e inecuaciones de primer y segundo grado. Problemas de aplicación.
• Representación de datos. Interpretación de gráficas.
Geometría:
• Formas planas y espaciales.
• Transformaciones geométricas.
La medida. Estimación y cálculo de magnitudes.
• Longitud, área, volumen.
• Medida de otras magnitudes.
Tratamiento de la información, azar y probabilidad.
• Representación de la información e interpretación de gráficos.
• Estadística descriptiva básica.
• Introducción a la probabilidad.

Pueden observar que no hay nada de logaritmos, sucesiones, matrices, derivación, integración, optimización de funciones ni contraste de hipótesis. Con dos meses por bloque tampoco hay demasiado tiempo, en realidad. Es decir, que más o menos el nivel llega a lo que hoy día estudia un alumno de segundo o tercero de ESO, según se profundice en el temario. (Puede que cuarto, pero no más). [2]

Ahora paren un segundo, vuelvan a esa imagen que tenían de los maestros y compárenla con la realidad: la carrera de maestro consta de más de un 60% de didáctica (y familia) y menos de un 40% de contenidos que, al menos en matemáticas, no llegan siquiera a lo que estudia un alumno de bachillerato.

¿Eso les parece bien o les parece mal? ¿Creen que es mejor estudiar menos pedagogía y más literatura, química e inglés?

Es estupendo que reflexionen un momento, que eso nunca ha matado a nadie, pero antes de eso piensen un instante en qué recuerdan realmente de todas aquellas materias que estudiaron en el instituto, especialmente aquellas que no ha vuelto a ver desde entonces. ¿Es capaz de traducir una frase en latín que no sea más o menos evidente? ¿Sabe ajustar una reacción rédox? ¿Sabe calcular el determinante de una matriz cuatro por cuatro? ¿Recuerda qué es un koljós? ¿Es capaz de situar correctamente todos los países africanos en un mapa mudo? ¿Puede explicarle la meiosis a un niño de trece años?



Si cree realmente que un maestro tiene que saber más de lo que sabe, estupendo, estoy de acuerdo con usted. También opino que la gente debería saber leer y escribir, pero me he acostumbrado al hecho de que apenas balbucean y redactan como un mono. Ahora bien, pongámonos manos a la obra, cambiemos los estudios de magisterio, cambiemos la proporción de contenidos para que los graduados se parezcan más y más a esos recuerdos de fantasía que tenemos y menos a esa gente que cobra poco que vemos por la calle. En una generación o dos tendremos gente maravillosa que irá con levita, sombreros con plumas y relojes de bolsillo. Hasta es posible que fumen en pipa o lleven monóculo.

¡Por dios, no puedo esperar!

Pero, ah, qué fastidio, la realidad se interpone de nuevo en nuestros sueños. Si hemos estado formando pedagogos y no sabios —¡qué dislate!— algo habrá que hacer con ellos. Por ejemplo, darles trabajo de maestros. Si en los últimos treinta años han estado formando a esa maravillosa generación de futbolistas y asesores de diputación provincial que tenemos es que tan mal no lo han hecho, así que bien podemos cambiar poco a poco, con paciencia, de este modelo de enseñanza al que teníamos en 1960.

O en 1860, tanto da. [3]

Con votos, dinero y una televisión pública todo es posible.

En cualquier caso, antes de rasgarse las vestiduras por lo que un aspirante a maestro desconoce habría que preguntarse cuánto se le exigía conocer durante los estudios y cuánto sabe uno mismo, hipocresía y desvergüenza al margen.




[1] Parece obvio que a los maestros se los prepara más para transmitir conocimientos que para acumularlos o desarrollarlos. Esto es justo lo contrario de lo que ocurre con los licenciados. De este modo, si en una oposición de matemáticas la mayoría de candidatos no conociera el área de una esfera o la media armónica, entonces sí se podría emplear a discreción el alquitrán y las plumas. (Lo que no quita que las oposiciones sean un dislate, pero eso mejor lo hablamos otro día).
[2] Toda la geometría que ve un maestro en sus estudios ocupa menos del uno por ciento del total de contenidos que estudia. Aunque el nivel que da dista de ser alto es un disparate basar su competencia profesional en un fallo ahí. Otra cuestión es que falle en todas las preguntas de todos los temas, pero eso ya tiene un nombre: "opositor muy suspendido".
[3] Claro que entonces tampoco se estudiaba qué era un koljós. Vaya.

PS: Espero que la expresión "contenidos clásicos" no genere ninguna confusión ni molestia. Creo que se entiende bastante bien y no me parece especialmente ofensivo. El resto de contenidos, los "pedagógicos" por llamarlos de alguna manera, son relativamente nuevos en esta trucha mutante que es la educación.

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19 Comments:

At 26 March, 2013 20:57 , Blogger Sota said...

Qué es un koljós?

 
At 26 March, 2013 22:13 , Blogger ca_in said...

¿Los profesores que tuve en el colegio...? Pues la verdad es que tengo la sensación de que a mis padres les estafaron un poco, aunque en aquella época no había casi oferta en el barrio.

 
At 27 March, 2013 00:42 , Blogger Álex Esteve said...

Parece que estés a favor de los profesores modernas hasta que dices "[...]Si en los últimos treinta años han estado formando a esa maravillosa generación de futbolistas y asesores de diputación provincial que tenemos es que tan mal no lo han hecho". Me confundes.

 
At 27 March, 2013 08:37 , Blogger NáN said...

Yo me acuerdo de uno que me sentaba al lado de su sotana y me acariciaba los muslitos (en aquellos tiempos, aunque te salieran sabañones en los muslos por el frío, no te ponían pantalones largos hasta que la pelambrera se enredara con las farolas).

De lo dicho por ti, me parece que para exponer más claro el problema habría que usar bics de rayo láser.

Este país no ha sido democrático en su puta historia y no ha planteada nunca jamás (me encanta unir estos dos adverbios) el necesario debate de cuál es la educación que queremos y qué hacer para permitírnosla.

La cuestión toca muchos palos, muchos más que la de la capacidad de transmitir unos conocimientos concretos. Pero eso es lo que has tocado y sirve de espejo que refleja lo demás. Supongo que un maestro, cuya titulación lo une a unas edades delimitadas con unos contenidos curriculares concretos, debe conocer en profundidad "precisamente esos contenidos que va a transmitir". Y ni un puntito más. Y luego, como no se trata de licenciados que van a disertar frente a jóvenes bárbaros y barbados, debe tener herramientas pedagógicas suficientes para saber cómo transmitir los contenidos a almas cándidas a las que, tras lo aprendido en casa, les resulta difícil no solo ver las diferencias exactas entre una naranja y una máquina de tricotar, sino incluso ver que son diferentes.

Hale.

 
At 27 March, 2013 08:58 , Blogger bequipequi said...

Mi modelo de maestro fue mi abuelo materno, que sí era un señor venerable (y sigue siéndolo) y sí atesoraba conocimientos infinitos (a mis miopes ojos de 10 años).

Vuelta a los profes de antes, que yo no sé si eran mucho mejores, pero lucían mucho más (al menos en mi recuerdo).

 
At 27 March, 2013 11:51 , Blogger Pal said...

Para empezar he de decir que he tenido profesores memorables. He tenido la suerte de dar con gente que no sólo sabía de qué hablaba, sino que además amaba lo que hacía y nos transmitía sus conocimientos para hacer de nosotros personas decentes, no para vomitarlos en un examen.
Dicho esto, hoy día, estoy rodeada de amigos maestros. De infantil, de deportes.. tengo un par de "formadores de formadores" en la Universidad de Segovia, una profesora de secundaria, un par de catedráticos de derecho y arte. (Ya sé que no estamos hablando de grados superiores, pero no deja de ser educación)
Creo, sé, y estoy más que convencida, que esta gente sabe educar y enseñar.
Lo hacen bien y con pasión, lo hacen trasmitiendo valores que teníamos olvidados, y lo hacen con más problemas que los maestros de antaño. No nos olvidemos que ahora son los que educan a los niños porque los padres no pueden estar tan pendientes. No nos olvidemos, que antes la maestra daba un golpe en la mesa y todo el mundo respondía con respeto. Ahora mandamos a este colectivo, niños malcriados que no respetan ni a sus padres.
¿Pretendemos que sean dioses? Paguemos su trabajo como dioses, démosles autoridad para que pongan firmes a esos críos y ampliemos su formación si es necesario.
Siempre habrá maestros, buenos y malos (el mío de redacción es un ejemplo, ya veis) pero no por ello vamos a juzgar un colectivo. Y menos hoy en día, que están más preparados que nunca.
Ah, y también reconozcamos que hay alumnos que ni con el mejor de los maestros (yo misma sin ir más lejos, en mi estupenda redacción)

PD: a modo de ejemplo en lo que al salario se refiere, una de mis mejores amigas trabaja dando clases en la universidad de Segovia, en un cole de la misma ciudad y es monitora de tiempo libre. Con tres trabajos, no llega a los 1000€. Una tía, que forma a los maestros que tanto critican estos payasos.

 
At 27 March, 2013 11:58 , Blogger Goethita said...

¡Oh, qué gracioso! ¡con el bigote le has puesto nariz! ¡TIENE NARIZ! jijijiji

PS: los maestros NECESITAN aprender tácticas ninja YA. Sin eso es imposible crear una sociedad como dios manda.

 
At 27 March, 2013 12:07 , Blogger Ana María said...

Yo sí sé lo que es un koljós, pero de casualidad :P

Por una parte, a los profes no se les paga demasiado. Por otra, no tienen el respeto social necesario. No existe un respaldo de ninguna parte. Son funcionarios, ergo son enemigos. La educación es ese sitio donde aparcamos a los niños. Somos el país de Europa que más días al año tenemos en el cole a los enanos. Y del Informe PISA no quiero hablar. Es un símil con la productividad en España.

Y luego, a partir de una cierta edad, parece que nos avergüenza decir que necesitamos pedagogía para educar a los chavales. Hay profes de insti que con un poco más de pedagogía (sin llegar a ser orientadores) harían maravillas con los alumnos.

Y lo dejo ya, que tú lo has contado muy bien y yo me hago muy mala sangre con este tema.

:*

 
At 27 March, 2013 14:25 , Blogger Miss Hurry said...

No me parece mal sino fatal que en la carrera sólo el 40% sea de contenidos. Entiendo que saber enseñar es importante, pero para eso debes conocer lo que estás enseñando, porque ya me dirás tú cómo vas a transmitir algo que ni tú mismo tienes claro; o que tienes claro pero de donde no sabes ir un poco más allá.
Teniendo en cuenta todo lo que has contado, se evidencia aún más el intento de manipulación con esa "exposición de los resultados de la oposición", aunque ahora me pregunto el contenido de los temarios de oposición porque, puede que en la carrera no se haya profundizado en esas materias, pero si el examen lo demanda, deberían tenerlos, ¿no?

Pal, ¿qué es eso de que los padres no pueden estar pendientes? Claro que pueden y además DEBEN, que para eso son sus hijos y su responsabilidad, y si es verdad que no pueden, que no los tengan, que nadie les obliga.

 
At 27 March, 2013 15:13 , Blogger Pal said...

Jajajaja totalmente de acuerdo Miss, era para no ofender a nadie.
Por qué crees que no soy madre?? ¡He tenido que matar mis instintos con un perro!

 
At 27 March, 2013 15:16 , Blogger Miss Hurry said...

¡Yo tengo un sobrino! XD

 
At 27 March, 2013 15:25 , Blogger bequipequi said...

Para matar los instintos lo mejor es pensar, cuando estás tumbadaza en el sofá, que si tuvieras un niño tendrías que levantarte a bañarle/cambiarle/darle la cena/dormirle... eso te inhibe el ansia reproductiva pa' los restos

 
At 27 March, 2013 17:11 , Blogger JJ said...

Efe, si quieres mantener un saludable nivel de bilis te aconsejo que vayas a mirar la descarada campaña del Instituto de Evaluación. A mí particularmente me pone la extrapolación que hacen de los datos del sistema de elección de directores de los USA:La calidad de los directores

 
At 27 March, 2013 23:07 , Blogger Martes said...

¡¡Yo he estado en un koljós!! ¡Y me dieron un saco de patatas para llevarme!

 
At 27 March, 2013 23:48 , Blogger Efe Morningstar said...

Sota, era un tipo de granja comunal soviética. Es una de esas cosas que se estudiaban en geografía de 1º de BUP y que no se pueden olvidar... Sobre todo cuando la usas como mote para una chica en la facultad.

Caín, hombre, que a ti te pilló "Historias para no dormir" con la carrera ya hecha.

Álex, así soy yo, un caleidoscopio de emociones y referencias cruzadas. Mira, la idea es que le están echando la culpa de la Educación, con mayúsculas, a los maestros, y no es eso. Los maestros tienen que enseñar, para educar están los padres. El día que la administración se entere de eso igual se mejora algo.

NáN, es que no existe eso que llamas "la educación que queremos". Unos quieren adoctrinar, otros quieren una guardería, otros quieren formar esclavos, otros quieren niños felices... Yo opino que están todos majaras. A los niños hay que educarlos en casa y mandarlos al colegio para que aprendan. Creo que la formación profesional básica debería empezar antes de la edad a la que puede trabajar (¡una locura!), que el bachillerato debe ser duro y la universidad más aún y que debe haber cursos de formación profesional superiores a los que pueda acceder cualquiera que esté capacitado. También creo que Bolonia es una estafa mayúscula, que el invento de los másteres sólo tiene sentido cuando tus licenciaturas (ahora grados) están vacíos de contenido... De ahí el necesario adelgazamiento de las licenciaturas. En España había que mejorar la formación práctica, no empeorar la teórica.

Me pongo azul.

Pal, los padres que no puedan educar a sus hijos que no tengan hijos. No hacen falta tantos como hay, en general, y los maleducados, en particular, sobran todos.

Goe, de qué hablas, El Sr. Reno (que es un alce) siempre ha tenido un gracioso hociquillo.

Ana María, que el colegio es un parking de niños llevo yo diciéndolo la tana de años. Aunque yo me refiero al instituto, claro.

En cuanto a la pedagogía... No me tires de la lengua.

Missurri, ten en cuenta que en primaria los contenidos son mínimos, por eso los maestros estudian el nivel de un par de niveles por encima, que no es nada. En matemáticas, por ejemplo, recuerda que en sexto de primaria si tocas las ecuaciones es con un palo. Y eso es a lo másximo que llegas. En CCNN no pasas de la anatomía básica, la estructura de las flores y un poco de papilla científica que suena a rollo. En lengua algo de morfología, menos de sintaxis y muchos verbos, leer y escribir... Los maestros no necesitan saber mucho más de lo que explican y hay que tener en cuenta que saben un poco de todo. Si profundizasen un poco más en todo necesitarían estudiar el doble de años y tener un 70% de contenidos. Estupendo, pero que entonces se les suba el sueldo y se les trate mejor y no como unos tocapelotas contestatarios.

Bequi, para no tener niños lo mejor es poner el Canal Disney cuando echen una serie no animada. Matador.

JJ, tú quieres me explote, ¿verdad? Cuánta maldad anida en un cuerpo tan pequeño...

 
At 28 March, 2013 03:38 , Blogger breadbimbo said...

goe, yo puedo eseñar tecnicas ninja. Desde aqui pido un puesto en la administracion de nina supremo silencioso y sexy.

 
At 28 March, 2013 12:58 , Blogger Sota said...

Aaaaah... Yo es que 1º de BUP no hice geografía.

 
At 28 March, 2013 15:23 , Blogger NáN said...

¿os habéis puesto morados-nazareno de comer torrijas?

¿Ni siquera podéis levantaros de la silla frente al ordenador?

Esto mejorará vuestra digestión:

http://soypublica.wordpress.com/2013/03/16/quitate-tu-pa-ponerme-yo/

 
At 06 April, 2013 12:40 , Blogger Ramos Fraile said...

Que un futuro maestro estudie contenidos de primaria o secundaria no quiere decir que repita lo que ya sabe.
Hay un nivel de comprensión distinto, necesiario para la docencia. La mejor forma de deshacer ese equívoco es leerse este informe: http://tinyurl.com/cg8rrys

 

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