cabecera

Miscelánea.

Friday, May 31, 2013

Los papelitos

El pueblo tiene un aspecto desangelado. Incluso en las zonas céntricas hay comercios cerrados, solares abandonados, casitas con el interior derruido, carteles descoloridos de "se vende", persianas metálicas que llevan meses sin abrirse o fachadas descaladas. Cerca del mar las gaviotas graznan y tapan el murmullo desagradable de las palomas, huele a puerto y la sal corroe la pintura de los edificios, haciendo más evidente que no hay apenas dinero para arreglarlos. Es, además, un pueblo muy feo levantado de cualquier manera, donde no queda apenas rastro de siglos anteriores. Todo es viejo, pero viejo de medio siglo, el peor medio siglo posible.

En los límites del centro, en una calle cualquiera, hay una casita de dos plantas con una tienda de ultramarinos en el bajo. Es una tiendecita de barrio donde se vende comida de emergencia (chucherías, pan, conservas, cereales, leche, frutos secos...) y poca cosa más. Uno entra por la puerta bajando un escalón e inmediatamente se encuentra en un espacio reducido que hace difícil el movimiento cuando hay más de tres personas en el interior. A izquierda y derecha hay expositores con patatas fritas, pipas, bollería. Justo en frente de la puerta hay un expositor refrigerado donde se guardan embutidos al vacío, quesos, salchichas, empanadas... Un poco más a la izquierda está el mostrador de madera gris, un pequeño espacio rodeado de miniexpositores de chicles o de lo que sea. Las paredes están repletas de estantes con bizcochos, latas, cajas, tarros. Es decir, se venden las mil cosas que forman el ochenta por ciento de la dieta del currante sin mucho presupuesto. No hay fruta ni verdura por ninguna parte.

A cualquier hora que uno entre allí, atiende un señor de unos cincuenta años que bien podrían ser cuarenta y dos. Es bajito, moreno, parco de palabras, pulcro, serio, correcto. No lo he visto sonreír, así que es posible que tenga algo roto dentro. Al fondo del local, que mide cuatro por cuatro siendo generosos, hay una puertecita que comunica con la casa donde vive el tendero con su familia, pero nunca se ve a nadie por allí excepto a una anciana que debe de ser su madre.

La señora es octogenaria, bajita y arrugada. Por las tardes suele estar en la tienda junto a su hijo. No es que haya mucha clientela pero así está distraída y puede ver a la gente del barrio. La señora siempre tiene una media sonrisa en la cara. Está contenta. Pasa los días con su hijo en la tienda, el negocio va tirando, las cosas van bien. No siempre sabe el precio de las cosas, no se mueve rápidamente y no hace las cuentas en un instante, pero tampoco lo necesita.

Hace unos días fui y no estaba su hijo.

Entró justo antes que yo un señor de unos sesenta años, grandote, en camiseta, con barba de un par de días. Un señor con aspecto de no tener trabajo desde hace tiempo y que va tirando de cualquier modo, pero que es del barrio y lleva comprando en la misma tienda desde que medía tres palmos e iba agarrado a las piernas de su madre.

El señor sacó unas monedas, las miró, las contó un par de veces y cogió unas cervezas: "A ver, Mari, mírame si me puedes cobrar estas tres y la cuarta me la apuntas".

Entonces la anciana rebuscó bajo el mostrador y sacó dos veintenas de papelitos pequeños, cada uno de un tamaño, trozos rasgados de folio o de cuaderno; amarillentos, blancos o grises, todos manchados, arrugados, doblados por la mitad. En cada uno había un nombre garabateado y un montón de números escritos, tachados, sumados, restados y vueltos a tachar. Entre ellos estaba el del señor con su lista de pequeñas deudas del último mes o del último año: cincuenta céntimos, cuarenta y cinco, un euro veinte, noventa céntimos, ochenta, sesenta... "Son noventa céntimos, ¿no? Venga, muchas gracias, Mari. Buenas tardes.

La señora apuntó con un bolígrafo azul y letra errática la nueva deuda, organizó un poco de aquel modo los papeles y los guardó.





Labels:

21 Comments:

At 31 May, 2013 02:00 , Blogger Miss Hurry said...

Oh, te has puesto serio y literato...
Lo primero, que me ha gustado cómo lo has contado (todo muy triste y lóbrego pero bonito y bien contado) y segundo, ¿nos cuentas esto para que te tengamos mucha pena por lo feo que es Siluria? ¿qué hacías en esa tienda si no había fruta?

 
At 31 May, 2013 07:21 , Blogger Gárgamel said...

¡Madre mía! Tu cohete-supositorio no solo baja por el espacio. ¡Has viajado a los años cincuenta! A ver si te encuentras a José Luis López Vázquez buscando su pisito...

 
At 31 May, 2013 08:52 , Blogger Microalgo said...

Sin duda, es la Estrella de la Muet-te.

 
At 31 May, 2013 09:48 , Blogger Inés said...

A veces hasta uno podría suponer que tienes corazoncito y todo.

Me ha gustado. Mucho.

(Obviamente, no la situación en sí, sino el cómo lo has contado)

 
At 31 May, 2013 10:02 , Blogger NáN said...

Lagrimeo como el cerdito. Sob.

Quiero matá. Grrrr.

Goe, ¿sabes que hace milenios que no comentas tu atractivo bestial? ¿Crees que así se puede mantener un amor puro y violento como el mío?

 
At 31 May, 2013 10:39 , Blogger Goethita said...

Efe, por eso a mí no me gusta comprar en tiendas de barrio. Demasiada realidad de golpe me quita las ganas de vivir.

NáN, SIGO ENFERMA!! En tuiter me quejo TODO EL RATO (sin que nadie me haga caso, claro. C*BR*N*S). Y así,con la nariz despellejada, moqueando y doliéndome todo, no hay manera de sentirse atractiva ni nada. Todo fatal.

Obviamente las miradas libidinosas de los viejitos de los bancos me indican que a pesar de mi catarro, no he perdido ni un ápice de atractivo. ¡Menudos son los viejitos de los bancos! Sobre todo los que llevan gorrita. Esos, esos son los peores.

 
At 31 May, 2013 10:40 , Blogger Totoro said...

Sob... sob... Efe que es viernes! adiós a mi alegría de bollito feliz.
Muy bien contado... penita-pena.
Ufi...
Goe.. manifiéstate que Nan esta todo loco... pobrecito!

 
At 31 May, 2013 10:48 , Blogger Totoro said...

Goe.. ni moqueando puedes perder sexidad muhé!.. si no siempre puedes ponerte un picardías con calcetines y bufanda, que abriga mucho...
Recuperateeee...

 
At 31 May, 2013 10:50 , Blogger Goethita said...

Totoro, no me culpes a mí de la locura de NáN. ¡Eso venía de fábrica!

Y cuidado con él, parece inofensivo pero luego engaña a inocentes jovencitas para citarse con ellas y emborracharlas con mezcal. ¡Así de malvado es! ¡Pregunta, pregunta por ahí! Seguro que Molinos puede aportar más pruebas de la depravación de NáN... Estaremos a la escucha.

 
At 31 May, 2013 10:55 , Blogger Goethita said...

Totoro, lo sé, lo sé. La diferencia es que cuando estoy malita quieren cuidarme y abrigarme y hacerme sopitas y cuando no lo estoy desean arrancarme la ropa y...
Ains, la primavera. ¡Qué mala es!

PS: ¿picardías? Si un hombre no es capaz de ver mi atractivo debajo de mi pijama de franela y mis calcetines gordacos de lana, no me interesa.

 
At 31 May, 2013 11:47 , Blogger Ana María said...

Goe, tú eres sexi. Los calcetines son un plus en tu sexidad :D

Jo, Efe, esto no se hace un viernes, ASÍ NO, que estoy muy blanda, joder :'(

:*

 
At 31 May, 2013 12:24 , Blogger JJ said...

Por un momento pensé que había caído en el blog de Ken Loach...

 
At 31 May, 2013 17:06 , Blogger NáN said...

Por alusiones: tuiter es como esas con olor sustancioso y pegamento donde quedaban atrapadas las moscas de los comercios y bares cañís (creo que cuando se habían llenado de moscas, hacían la sopa del día).

No me esperéis por ahí. Por eso no me había enterado de tu sufrimiento continuo.

Haré como que no te he leído, para no romper tu imagen.

Sigo dándole vueltas a la imagen del cliente que tiene monedas para tres cervezas, pero quiere cuatro y la vieja le apunta una en un papelito.

Seguro que en cuanto cobra los 420 euros lo primero que hace es ponerse en paz con el Señor y la Virgen. Con lo que al tercer día, resucita el papelillo de cuentas.

 
At 31 May, 2013 18:04 , Blogger ca_in said...

Y yo pensando por el título que iba a ser otra entrega de papelitos con mensajes entre los homúnculos.

La glaciación ahora mismo parece posible, pero no molaría. Ya hubo uno, y es un rollo pasarse todo el tiempo encerrado y debajo de un montón de mantas. Mejor una invasión de zombis alienígenas.

 
At 31 May, 2013 22:29 , Blogger Lain said...

Bonito, deprimente y de nuevo bonito. Las noticias son igual de deprimentes pero tú lo has contado escribiéndolo mejor.

No me esperaba algo así de ti. Podrías hacerlo más a menudo, se te da bien ;)

 
At 31 May, 2013 22:31 , Blogger Lain said...

Ahora no sé si añadir algún comentario respecto a la sexidad de Goethita.... Parece un tema tan importante como el propio post. Creo que poco a poco llegaremos a la fase de hablar entre nosotros sin necesidad de comentar lo que haya podido poner Efe xDDDD

 
At 01 June, 2013 09:07 , Blogger bequipequi said...

Lain, ya estamos en esa fase hace tiempo...

Jo, Efe, casi me pierdo esta entrada (¿ya me he quejado por aquí de que últimamente curro demasiado?) y habría sido una pena, me ha encantado. A veces (sólo a veces) parece que tienes alma, aunque seguro que es sólo un truco para seducir a incautas jovencitas...

 
At 01 June, 2013 13:00 , Blogger Efe Morningstar said...

Missurri, es que la fruta (básicamente tomates) la compro en otra tiendecita que está a treinta metros de ésta.

Gárgamel, desengáñate, no he viajado a los años cincuenta, es que medio país sigue sin haber llegado al destape.

Micro, no tienes alma.

Inés, ya sabes que mi emulador de empatía ACME funciona perfectamente. Bueno, más o menos.

NáN, llorica. Como este señor debe de haber un millón más o poco menos. Si nadie ha quemado aún el Congreso debe de ser por las señoras de las tiendecitas.

Goe, de qué hablas, tú no vas a tiendecitas porque te da miedo tu barrio. Porque tú vivías en el Bronx de Madrid, ¿no?

Totoro, no sé de qué hablas, a mí me parece una entrada superalegre. No entendéis nada.

JJ, no, errr, qué horror, lloro.

Ana María, débil llorica.

Caín, que no, tú hazme caso, las glaciaciones siempre están bien. Lo malo es que China y La India no iban a enterarse, mmmm... Glaciación CON zombis entonces. Vamos, como en Juego de Tronos.

Lain, qué dices, mira la génte como se deprime. Nada, nada, mucho mejor las reseñitas, a dónde va a parar.

Bequi, exacto, es un truco de prestidigitador. Aquí está mi alma. Hop. Ahora la ves, ahora no la ves. Hop, aquí está tu ropa interior. Un clásico.

 
At 02 June, 2013 13:36 , Blogger HotBless said...

Que cosa más triste! Me recuerda a cuando yo escribía el blog ese de los mosfet y los tulipanes

 
At 02 June, 2013 18:23 , Blogger _Xisca_ said...


Nunca pensé que diría esto, pero mi pueblo parece mejor. O eso o que hay un par de tiendas más y casas antiguas, y ya.

 
At 02 June, 2013 21:42 , Blogger Efe Morningstar said...

HotBless, ¿mosfet? ¿¿Tulipanes??

Xisca, es que estoy en el pueblo más feo del universo. He intentado decirlo sutilmente pero veo que no se ha captado: es espantoso, feísimo, horrible.

 

Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]

Links to this post:

Create a Link

<< Home