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Miscelánea.

Friday, October 3, 2014

Cuatr, no, cinco películas y un fun, y tres series

El Congreso es una película de ciencia ficción que mezcla imagen real con animación. La historia es enrevesada, deprimente y está mal narrada. Por otra parte la animación es espectacular. Ese mundo entre futurista y onírico (donde transcurre la mayoría de la película), repleto de guiños y caricaturas, es maravilloso.

Es imposible de recomendar esta película salvo a amantes de la animación y a fanes del cine enloquecido (tipo Terry Gilliam). También puede ser interesante para los lectores de Lem ver qué ideas se toman prestadas de "Congreso de Futurología".

La gran seducción es una película canadiense que parece transcurrir, por tono y paisaje, en Irlanda [1]. En un pequeño pueblo de pescadores en paro se plantea la posibilidad de localizar una fábrica de tratamiento de residuos que daría trabajo a todos sus habitantes, pero para lograr atraer a los industriales necesitan cumplir algunos requisitos imposibles, entre ellos lograr convencer a un médico, cualquier médico, que fije su residencia allí. Luego, un poco por designio divino, un médico pijo y egoísta, un poco cretino, llega al pueblo y todos se vuelcan en él para atraerlo, para seducirlo, para pescarlo.

El tráiler engaña un poco, porque insinúa que la historia tiene tintes de comedia romántica, pero ni de lejos. El eje de la historia es el pueblo y si hay un protagonista es el interpretado por Brendan Gleeson, parado, separado, jefe emocional y antihéroe. [2]

Líbranos del mal es una convencional película de posesiones demoníacas que no es aburrida, lo que ya es bastante. Eric Bana es un policía maldito con un don para detectar El Mal, hay un sacerdote macarra, un colega que sabes que va a morir, carne de cañón y un par de pirados/poseídos que están muy bien en su faceta de resultar perturbadores.

Para fanes que quieran echar la tarde comiendo palomitas felizmente.

Un colega, tras ver la película, reflexionaba sobre su título en español y sobre otra película, francesa, de 1971, que venía a decir todo lo contrario: "No nos libres del mal". Dejando comparaciones sobre las historias (de acción y terror una, de alegre erotismo satánico otra), es divertido comprobar la diferencia de moral, de la gestalt de cada época. O, resumido: nos hemos vuelto unos mojigatos papanatas.



La isla mínima es un policiaco en el que dos agentes antitéticos (¿existen de otra manera?), cada cual con sus propia mierda, investigan una serie de desapariciones, violaciones y asesinatos en un pueblo perdido en mitad de las marismas del Guadalquivir. La sal de la tierra, mucho bruto terminal, bares de carretera, gente desesperada y movimientos turbios en torno al guapo del pueblo y el cacique del lugar. Muy buena, vayan a verla.

El hombre más buscado es una historia de espías basada en una novela de LeCarré protagonizada por dos tipos de personajes: los desgraciados y los desgraciados hijos de puta. El más desgraciado de todos, un exiliado checheno con un historial terrorista que en su vida ha hecho nada de lo que se le acusa. Después, los propios espías, más interesados en seguir el hilo del dinero para desmantelar a la gente verdaderamente peligrosa del terrorismo internacional. Por último, sus jefes: policías, políticos y la CIA, una panda de hijos de puta sin más visión de futuro que entrullar todo lo que se les ponga por delante, que hay prisa por hacer méritos, independientemente de que sea una buena idea o no.

Acaba la película y, aunque esperas el final, te quedas con la cara torcida maldiciendo a todo el mundo. Muy fan.

Outlander es la gran serie romántica absurda con escoceses que sin duda vería mi madre si la echaran por Antena 3 a las tantas de la noche, remontando capítulos y sin mostrar el más mínimo cariño por este folletín clásico de amores y desamores baturros. La premisa es inenarrable, como toda la serie: una joven (pero casada) enfermera inglesa de vacaciones es transpostada doscientos años al pasado por un cromlech celta, pasando del modernísimo siglo veinte al dieciocho, justo en mitad de las revueltas escocesas contra los insoportables imperialistas ingleses.

Desde luego los escoceses son burracos pero nobles, los ingleses son refinados asesinos y el lumpen es lumpen como siempre ha sido.

Por supuesto ella adora a su marido PERO CLARO, ese tiarrón pelirrojo que le pone ojitos es TAN TAN...

No sé qué más necesitáis para verla. O no.

Lo peor de la serie es la irritante voz en off que hace que quieras matar a todo el mundo: no se narra lo que ya se está viendo, piligüilis.

Gotham es una serie centrada en los primeros años de Gordon como policía en la batciudad homónima. Con un tono muy cuidado (Bruno Heller está destrás de esto y es un señor que ha pasado por Rome y The Mentalist), la serie va presentando personajes clásicos en sus primeros años (impagable El Pingüino) mientras cuenta el día a día de podredumbre moral de la comisaría. En dos capítulos ya han salido, con más o menos metraje: Falcone, Bruce Wayne y Alfred, Poison Ivy, Selina Kyle, El Pingüino, Edward Nigma... Si logran no smallvillizarse y mantener a los futuros superhéroes en un segundo plano todo irá bien.

De momento, merece mucho la pena echarle un vistazo. Desde luego, mejor pinta que Arrow o Flash tiene.

Forever es la enésima procedimental formada a partir del esquema MUJER POLICÍA SEXI Y PROFESIONAL + TÍO RARO BRILLANTE PERO SOCIALMENTE PAPANATAS. Es decir, como Castle, The Mentalist o Bones (aunque aquí hay una inversión de género), aunque con menos gracia y más trillada.

La originalidad de la serie (¡de algún modo hay que venderla!) estriba en la PREMISA FANTÁSTICA: el protagonista es un médico inmortal.

Yo la estoy viendo porque soy un fácil pero dista de ser imprescindible.


[1] Por lo visto, Canadá no es sólo Quebec, el hockey, los esquimales, las ciudades de los Grandes Lagos y todo ese inmenso continente boscoso lleno de osos y lobos. También hay puertos abandonados llenos de currantes.
[2] De hecho, Gleeson sí es irlandés. Es tan irlandés que hace que todo a su alrededor parezca irlandés. Es un tío grande.

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6 Comments:

At 03 October, 2014 09:09 , Blogger NáN said...

Desde luego los escoceses son burracos pero nobles, los ingleses son refinados asesinos y el lumpen es lumpen como siempre ha sido.

Por escoceses, barro para casa y pienso en vascos, en la segunda frase, en casa no encuentro refinados, en la tercera, correcta... pero ahora sémos muchos más.

 
At 03 October, 2014 11:45 , Blogger Microalgo said...

Gracais por las reseñas. Por las que sí y por las que no.

 
At 03 October, 2014 15:52 , Blogger ca_in said...

Hoy es el día de las reseñas. Primero tú, y luego molinos.

 
At 03 October, 2014 18:47 , Blogger Miss Hurry said...

Me apunto La gran seducción y La isla mínima. Del resto creo que puedo prescindir.
Las series las he visto todas; Gotham muy bien, Forever de momento voy a verla porque no tengo más procedimentales aunque no descarto abandonarla y Outlander... cuando me enteré de que iba a salir y había una novela, me leí la novela y, claro, la novela es mejor, pero me la tragaré :)

 
At 05 October, 2014 20:53 , Blogger Efe Morningstar said...

NáN, en efecto: aquí por refinados no sale ni uno. Recuerda que a esa gentuza sospechosa se la liquidaba por afrancesados o poco menos. Seguro que se largaron todos con sus genes en ristre.

Micro, de nada. Yo veo, comento y luego que cada cual decida.

Caín, pero Moli ha comantado libros así que no puedes quejarte de coincidencias ni nada de eso. (Como si eso fuese a detenerte, claro).

Missurri, leerse la novela de Outlander tiene delito, pero no sé si será peor que aguantar la INSUFRIBLE voz en off de la serie.

Menos mal que salen tíos con barba y falda.

 
At 10 October, 2014 00:29 , Blogger Ana María said...

Tú qué haces viendo Highlanders, chaval? Anda que...

Voy a ver la de Le Carré el sábado, en vose o doblada?

:*

 

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