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Miscelánea.

Tuesday, October 28, 2014

Equalizer, Hércules, Drácula

The Equalizer, protagonizada por Denzel Washington, es una película que cuesta distinguir de un millón de películas similares sobre villanos de barrio, pobres chicas indefensas y venganzas imposibles. Entretenida, sobre todo porque Denzel mata fría y profesionalmente con cualquier cosa que tenga a mano, ya sea un sacacorchos, un vasito o un saco y una tira de alambre. En unos días ya no recordaré haberla visto.

Hércules, con Dwayne Johnson, se aleja tanto del mito que olvida a los dioses la mayor parte de la historia y se hace un lío con las fechas, pero resulta una película entretenida con un par de momentos de épica garrafón.

Podría ser peor, podría ser la versión del año pasado o la historia de Disney.

Hay algo profundamente molesto en el tratamiento reciente de la mitología griega en el cine americano: les da vergüenza, creen que los espectadores no van a tragar con una versión seria de los mitos y tienen pánico a las bajas taquillas. ¿Su solución? Hacer versiones masticadas, repletas de oropel o de barro, con dioses exageradísimos o sin ellos, de tal modo que siempre resulte obvio que Zeus no estuvo aquí. Da casi la sensación de que Hollywood temiera demandas por paganismo.

La cuestión es que hacer versiones alternativas de los mitos sería perfecto siempre que hubiera algunas películas canónicas de referencia, que no es el caso. La parodia, la sátira, el relato paralelo, la versión del villano, la ucronía, la oscuridad y el papel de plata deberían venir después. ¿Alguien entendería que se hubiera rodado Wicked antes que El Mago de Oz? ¿Verdad que no? Pues eso es lo que no deja de ocurrir con Heracles, Odiseo, Perseo, Teseo, Belerofonte, Ganímedes, Pan, Artemisa o Cástor y Pólux.

Bueno, podemos dejar en paz a Ganímedes.



Drácula es un pastiche que tiene buena intención pero que se queda cortísimo. La idea de contar el origen del mito de Drácula enlazándolo con el personaje histórico de Vlad Tepes es buena. Los mimbres estaban ahí, sólo había que trenzarlos con cierta gracia y ritmo, pero la película no llega nunca a ser convincente. Peor aún, los villanos otomanos resultan odiosos, planos y chulescos, cuando todos sabemos que sin un buen antagonista la acción no funciona. Dominic Cooper, ¿en qué estabas pensando?

Eso sí, cómo me gusta Charles Dance haciendo cualquier cosa.

Tepes es, por cierto, un personaje desaprovechadísimo. Es una pena que su conexión literaria con Drácula no parezca permitir que se cuente su historia sin más. (Por otra parte, quizás habría caído en el olvido de no ser por el vampiro).


Tres películas prescindibles. Gástense el dinero en las que reseñé hace una semana.

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5 Comments:

At 28 October, 2014 15:46 , Blogger bequipequi said...

He visto Drácula, y sí, coincido plenamente, el planteamiento molaba y les ha quedado un poco bodrio

Por cierto, el modelo de "empalamiento" que se ve en la peli supongo que es para evitar que los pobres expectadores sospechen qué significaba realmente empalar a los enemigos...

 
At 28 October, 2014 16:42 , Blogger 300mundos said...

Me he pasado toda la entrada preguntándome qué tenía que ver Zeus con Drácula. Necesito unas vacaciones

 
At 28 October, 2014 21:28 , Blogger ca_in said...

Zeus y Drácula tienen en común su pasión por transformarse en bichos: murciélagos, toros, ratas, cisner, perros...

 
At 29 October, 2014 09:05 , Blogger Microalgo said...

Desde luego. "Relatos salvajes" mola. Estas no.

 
At 30 October, 2014 01:41 , Blogger Miss Hurry said...

Después de leer la reseña, como ya lo tenía pensado, fui a ver Drácula, y aunque me ha parecido flojilla y habría recortado algunas escenas (eso que la peli no es muy larga) no me ha parecido horrible. Creo que es por el final que me gustó y me hizo olvidar lo anterior. Así soy yo, una Dori cualquiera.
Las otras no me llaman nada.

 

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