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Miscelánea.

Friday, October 23, 2015

El Sr. Zara en su Encrucijada

Como cada año, Forbes nos deleita con sus interminables listas de zillonarios, esa gente emprendedora que igual hunde monedas extranjeras que esclaviza a ciudadanos del tercer mundo, que moldea leyes y forja gobiernos a su imagen y semejanza, que nos ilusiona y ciega con su esplendor cosmopolita, sus yates, sus islas del Pacífico, sus jets y sus fiestas para iniciados.

Como cada año, Don Amancio se sorprende leyendo su propio nombre en la prensa del Régimen: "El Señor Zara, el hombre más rico del mundo"; "La fortuna del español universal"; "Setenta y nueve mil millones de dólares"; "España Número Uno De Nuevo"; "La vieja nueva gloria del Imperio"; "Todos quieren ser Zara"; "La jungla económica rinde pleitesía al Nuevo Rey"; "Zara abre su quintillonésima tienda en la Luna"; "¿Y ahora qué, Señor Zara?"



Don Amancio es un hombre apegado a la tierra, sus huesos están tan enraízados en el humus que han dejado sus atepasados que nunca vuela demasiado lejos, le gusta controlar su imperio desde el salón de su casa, desde su pijama de franela, su bata púrpura y sus zapatillas de cuadros escoceses, tejidas con la piel de auténticos escoceses. Por eso, cuando lee en el periódico el estado de sus cuentas, da un pequeño respingo de incomodidad.

Más dinero.

Más y más dinero.

¿Qué hacer con tanto dinero?

El dinero que no se invierte se enmohece, le salen grietas, se desmenuza y se escurre de las cuentas bancarias por pequeñas grietas que nadie quiere reconocer que existen. El acero lo absorbe. El tiempo lo devora. Los pequeños parásitos (los agentes bancarios, los impuestos, los gnomos económicos, las meigas, las facturas de esas figuritas de Warhammer que no puede parar de comprar, compulsivamente) acaban con él poco a poco. El dinero hay que moverlo, gastarlo, invertirlo. Hay que usarlo para construir, para crecer, para compartir la riqueza de un modo proactivo.

Don Amancio es español. Sólo puede pensar en dos cosas:

"Podría abrir más tiendas".

"¡Y podría invertir en bienes inmobiliarios! ¡La vivienda nunca baja de valor!"

Sólo tiene que coger el teléfono y llamar a sus queridos subalternos.

"Paco, cómprame Manhattan".

Hecho.

Don Amancio es un héroe.

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5 Comments:

At 24 October, 2015 12:25 , Blogger Holden said...

Madre del amor hermoso... menudo pez gordo. Y yo que estoy contento simplemente por no perder mi empleo (de mierda).

¿Tu crees que este señor tendrá su propia policía secreta con sicarios, matones e inquisidores?

 
At 25 October, 2015 22:52 , Blogger Miss Hurry said...

Fantástico final XD.
Y la gente emocionada con que un español sea tan rico, como si por cercanía se les fuera a pegar algo.
Ah, y 'es tan generoso...'

 
At 29 October, 2015 09:10 , Blogger Microalgo said...

Y bueno. Me lo imagino leyendo este tipo de entradas en los blogs y perdiendo el sueño, llorando amargamente por las noches. "No soy tan malo" se murmurará a sí mismo mientras se mece, acurrucado, en una esquina.

 
At 09 November, 2015 00:20 , Blogger 300mundos said...

Yo me descojono cada año con estas listas y me imagino a los más ricos de verdad descojonándose conmigo

 
At 09 November, 2015 00:20 , Blogger 300mundos said...

Yo me descojono cada año con estas listas y me imagino a los más ricos de verdad descojonándose conmigo

 

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